Inspirados por el drama y los sueños, la banda fusiona nostalgia y modernidad en su nueva propuesta musical
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Azul de Viena, la banda originaria de Oaxaca, ha encontrado un lugar único dentro del indie pop mexicano. Con una propuesta fresca y nostálgica, su música combina la delicadeza del dream pop con una narrativa cargada de emociones, esto logra conectar con una generación que encuentra en ellos un refugio musical.
Este año ha sido significativo para la banda, consolidándose como una de las promesas del indie nacional. Su colaboración con Wuicho Kun en “A dónde voy???” superó los dos millones de reproducciones en plataformas, lo que refleja su impacto en la escena. Además, su EP Drama Paraíso, Vol. I reafirmó su habilidad para capturar la esencia del drama y los sueños en canciones que resuenan con sus oyentes.
Desde inicios de 2024, Azul de Viena ha mantenido un ritmo inquebrantable de lanzamientos, que demuestran una perseverancia admirable en un panorama musical competitivo. En la actualidad, trabajan en su primer álbum, una promesa de que su universo musical seguirá expandiéndose con una visión auténtica y cautivadora.
Con su próximo show en el Foro Lenin el 21 de febrero, la banda invita a su audiencia a sumergirse en su mundo lleno de sonidos y letras sinceras. Azul de Viena no solo es una propuesta musical; es un recordatorio de que el talento y la dedicación pueden transformar sueños en realidades palpables.
¿Cómo se sienten de liberar su EP Drama Paraíso, Vol. I? “Siempre tratamos de sacar música y estar presentes. Creemos Drama Paraíso ha cumplido nuestras expectativas y nos hace sentir muy satisfechos por el resultado logrado. Obvio, queremos que el proyecto siga creciendo y también significa un preámbulo para el álbum que sacaremos este año.
Por lo pronto, nos centramos en la tarea de explorar más sonidos, más opciones y este EP fue la mejor forma de cerrar y empezar el año”, respondieron.
¿Cómo inició el proyecto Azul de Viena? “Nosotros nos conocimos en Oaxaca, siempre hemos estado rodeados de música y luego, nuestra entidad es muy cultural y diversa. En pocas palabras, tuvimos la oportunidad de coincidir por suerte o destino hace algunos años y fue hasta 2021 cuando decidimos formalizar todo.
Empezamos a sacar música desde 2021 y desde esa fecha hasta la actualidad ha sido mucho trabajo. Nos hemos conocido mucho mejor, nos hemos vuelto grandes amigos, solo somos Ernesto que es el vocalista, Manu en el bajo, Sebas en la batería y Hammu en la guitarra. Nos ha gustado mucho ver nuestra evolución de ser estudiantes hasta ser ahora contribuyentes y músicos”, mencionaron.
¿En algún momento de sus vidas pensaron que terminarían dedicándose a la música de manera profesional? “Creemos que todos tenemos una afinidad por la música, mucho de nosotros despertamos este gusto desde la secundaria y nuestros gustos musicales se formaron a partir de todo lo que escuchábamos en la radio, pero una vez que despertamos nuestra propia conciencia, empezamos a elegir los géneros que más nos agradaban. Además, todos pensábamos que tendríamos nuestra profesión, pero al tener shows y ver que nuestra música conectaba con tanta gente, cambiaron nuestros planes.
Es un sentimiento bonito y poco a poco decidimos disfrutar el proceso. Después, ya habíamos firmado documentos relacionados con producción, composición y otras cosas más. Así que, empezamos a rodearnos de las cosas que nos gustaban, tuvimos la oportunidad de conocer a más gente y este año nos enfocaremos en crecer mucho más, afirmaron.
¿Qué sucedió en 2021 que los motivó a decidirse por esta carrera? “El punto de quiebre para nosotros fue el mudarnos a la Ciudad de México. Llegamos haciendo las cosas que se encontraban a nuestra disposición desde Oaxaca, y es que, en nuestro estado hay mucho folclore, pero nuestra música al ser un poco más indie, no tenía mucho apoyo, o sea, no existen tantos venues dedicados a impulsar bandas independientes, la mayoría son bares y no se cuenta con una infraestructura de una industria musical como la que existe en la capital del país.
Llegamos a un punto donde conseguimos una cierta cantidad de oyentes mensuales, habíamos entablado relaciones con otros artistas que han ido creciendo y al venir a grabar nuestro segundo EP, vimos la ciudad como una opción, no obstante, siempre existen muchas dudas, porque dejas amigos y familia.
En pocas palabras, nos ha ido muy bien acá, hicimos nuevos amigos, nos adaptamos, creamos networking, que eso nos ha ayudado mucho y también surgieron nuevas oportunidades para tocar en otros recintos, conectas con gente que incluso viene de Chile, Argentina y resto de Latinoamérica. Por lo tanto, nuestro punto de quiebre fue salir de nuestra zona de confort, detallaron.
Algo que me llamó mucho la atención fue que en su perfil de Spotify menciona que “nos gusta ver las nubes, escribir de cómo cambian las cosas con el tiempo”. Haciendo referencia a esa descripción, ¿qué tanto ha cambiado su vida en relación con la música en los últimos tres años? “Ha cambiado mucho en el sentido de que tuvimos que madurar para mudarnos a la Ciudad de México. También, como que cambió nuestra mentalidad porque ahora tenemos esa ambición de hacernos de un nombre en la industria, queremos seguir adelante con la música, nuestro entorno, nuestros amigos, nuestra mentalidad, nuestra forma de trabajar y la visión que tenemos como banda.
Por otra parte, la noción del tiempo se nos alteró bastante, pues acá en la Ciudad de México, una hora no es nada, en cambio, vamos a Oaxaca y una hora se nos hace mucho tiempo, todo nos queda muy cerca y fue mucho aprendizaje para adaptarnos al cambio”, destacaron.
Su más reciente sencillo llamado “¿A dónde voy?”, lleva más de dos millones de reproducciones en Spotify, ¿cómo fue el ver este crecimiento para ustedes? “Ha sido muy surreal, esa canción la sacamos en marzo del año pasado y hablamos de manera metafórica, pero decidimos cambiar un poco nuestro estilo y hablar de forma más directa en nuestras letras, así que, encontramos un punto medio. La canción habla sobre el cambio, de no saber a dónde ir, de abandonar tus recuerdos y crear nuevos. Entonces, ese mensaje conectó con muchas personas e hicimos un video que se hizo viral con nuestra canción.
Luego, vimos varios comentarios en el video y las personas se sentían identificados, muchos afirmaron que atravesaban la misma situación, muchos otros lo relacionaron con una pérdida sentimental y eso es válido, las canciones son subjetivas. La verdad que nos hace muy feliz el ver que nuestra música llegue a tanta gente y tenga tanta aceptación”, recordaron.
Para ser una banda que se formó hace poco menos de cinco años han tenido un gran crecimiento que supera los 150 mil escuchas mensuales, pero ¿cuál creen ha sido la fórmula que mejor les ha funcionado para lograr exposición mediática? “Creo que todo se ha basado en tener una buena estrategia. Hacer música es como hacer pan, hay muchas personas que lo preparan y lo consumen. Entonces, si tú haces muy buen pan, la gente lo va a consumir, pero necesitas distribuirlo, que tenga buena imagen, que se vea lindo, que tenga buen sabor. Así que, el 50 por ciento es la música y la otra mitad es la planificación.
Una vez que tienes armada la estrategia y el producto, el pan se vende por sí solo y en cantidades grandes. Lo que nos ha ayudado mucho es no cerrarnos a probar nuevas cosas a la hora de tratar de transmitir nuestro arte, de emitir un mensaje y no tratamos de hacer solo lo básico, nos referimos a que no solo lo compartimos en redes sociales y entendemos que esto también es una inversión y como toda inversión, tiene que generar contenido y entrevistas. El truco es encontrar los medios para distribuir tu música y probar cosas nuevas”, indicaron.
¿Cómo fue para ustedes ver la magnitud de industria musical que se genera en la capital del país? “Es muy importante destacar que nosotros como banda, al inicio éramos muy introvertidos, como que no nos creíamos artistas, siempre fue todo muy hermético. Entonces, toparnos con la industria de la Ciudad de México, donde ya hay artistas con mucho recorrido fue un poco complicado en nuestros inicios, porque tuvimos que aprender a desarrollar habilidades de dinámica social, de hablar, de presentarnos. La verdad es que fue una etapa de mucho aprendizaje para toda la banda y lo mejor que pudimos hacer, es dejarnos fluir sin forzar nada y aprovechamos a acudir a todos los conciertos, descubrir más proyectos y darnos cuenta que existen muchos músicos talentosos que merecen más oyentes.
Sin duda, fue una lección que nos demostró que podemos mejorar como agrupación, que podemos tocar mejor y ofrecer una mejor experiencia a nuestro público. Otra cosa que nos sorprendió es la cantidad de lugares donde te puedes presentar y que no existían en Oaxaca”, comentaron.
Ahora tienen programado una presentación en el mes de febrero. Cuéntenme un poco más sobre ello y sus expectativas. “Claro, el próximo 21 de febrero vamos a tener un show en la Ciudad de México en el Foro Lenin, ubicado en la colonia Roma y el aforo es para 300 personas. Ese día, vamos a presentar el EP, es un evento para todas las edades, los boletos ya se encuentran disponibles y de abridor tendremos a un chico de Puebla que se llama Cosmovisión y pronto sacaremos otra dinámica para otro telonero de la escena independiente.
Nosotros esperamos poder ofrecerle a nuestro público una noche mágica, que podamos lograr el sold out y pasar un buen momento con la presentación de nuestro show, donde presentaremos ‘Drama Paraíso, Vol. 1, esas son nuestras expectativas”, recalcaron.
¿Cómo ha cambiado su relación con la música desde 2021 hasta la fecha actual? “Pues ahora dejamos que las cosas tomen su propio curso, que tengamos una evolución natural y eso hace que nuestra música resuene con todos los que nos escuchan. Ahora que vivimos en Ciudad de México, la agrupación se ha unido más y nos dio cierta estabilidad e incluso nuestra relación con la música es más cercana y más sincera”, finalizaron.











































