Incluye tecnología avanzada como el escaneo del iris. Este cambio es parte de la modernización de los registros civiles
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
A partir de este 2025, los chiapanecos deberán actualizar su Clave Única de Registro de Población (CURP) al nuevo formato digital biométrico, una medida que busca fortalecer la seguridad en la identificación personal. Este cambio es un paso importante en el proceso de modernización de los registros civiles, impulsado por un decreto aprobado en el Senado en septiembre de 2023. Los ciudadanos ya pueden acudir a los módulos instalados en los municipios de San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Tuxtla Gutiérrez para obtener su nueva CURP.
La principal novedad de este formato es que integrará datos biométricos como huellas dactilares, fotografía del rostro y escaneo del iris, lo que incrementa el nivel de protección ante posibles fraudes o suplantación de identidad. Esta actualización viene acompañada de un proceso digital que facilitará la consulta y validación de los datos a nivel nacional. Con ello, Gobierno federal espera mejorar la confiabilidad de la CURP, un documento indispensable para acceder a diversos servicios en el país.
En Chiapas, el Registro Civil ha habilitado módulos permanentes en Tuxtla Gutiérrez, mientras que en San Cristóbal y Comitán existen instalaciones temporales donde los ciudadanos pueden realizar su trámite. Estos módulos están equipados con la tecnología necesaria para captar las huellas dactilares, tomar la fotografía facial y realizar el escaneo del iris, en un proceso rápido y eficiente.
Para llevar a cabo la actualización de la CURP, los interesados deben presentar algunos documentos, entre ellos una identificación oficial como el INE, el acta de nacimiento, una copia de la CURP actual, y un correo electrónico. El trámite es presencial, lo que garantiza la toma correcta de los datos biométricos, y se espera que la mayoría de los ciudadanos completen su proceso en los próximos meses.
Este avance forma parte de un esfuerzo nacional por digitalizar y mejorar la seguridad de los registros personales. Aunque la actualización es obligatoria, muchos ciudadanos consideran que este nuevo formato representa una mejora significativa en la manera en que se gestionan los datos de identidad en México, lo que asegura que el país esté mejor preparado para enfrentar los retos tecnológicos y de seguridad del futuro.











































