Previo a la celebración, ponen manos a la obra desde varios meses atrás para tener la vestimenta e indumentaria lista
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
En su pequeño taller ubicado en el municipio de Ocozocoautla, diariamente se escuchan los cincelazos de don Rogelio González, mejor conocido como don Roger, en este municipio zoque está a punto de comenzar el carnaval, y uno de los encargados de darle vida a los personajes que en él participan, es este artesano, quien narra que anteriormente se dedicaba a la construcción, sin embargo, su talento por labrar la madera lo llevó a abandonar su oficio en las obras, hoy da vida a las máscaras de chores.
“Ahorita vamos a hacer una máscara de mono, de un monito que es tradicionalmente aquí en Coita se hacen los trazos primero. Aquí tenemos todos los trazos, primero tenemos la
madera fresca así como esta, que está acá y después emparejamos acá, esta parte que no está emparejada, y luego que está emparejada hacemos los trazos, lo que es el tamaño del mono, la parte de la frente y la parte de la cara, es lo que ahorita vamos a elaborar”, mencionó Roger González.
El chor es el personaje principal que sale a las calles de Coita a danzar en el carnaval, acompañado con el mahoma, el monito, el cochi y el tigre, las máscaras que elabora Roger tienen un toque especial, puesto que sus clientes han llegado a pedirles facciones específicas de algunas celebridades.
“He trabajado, he hecho algunas máscaras de Cantinflas, Pedro Infante, Luis Aguilar y aparte de otras máscaras, de otro estilo, que ni siquiera se llaman los actores ¿no?, de mujer, entonces eso se puede decir, en esta área de trabajo se hace infinidad de tipos de máscaras”, agregó el artesano.
La elaboración de esta indumentaria puede llevar desde días hasta meses todo depende de la madera y de los detalles que esta tenga, en su creación se usan dos tipos de madera, ya sea de cedro o de copal, una es más estética y duradera, otra tiene que darle más vistosidad con la pintura.
“La máscara más sencilla me puede llevar para elaborarlo así rústica, de cinco a seis horas, y después ya viene lo que es el acabado, que es lijado, hay que pasarle la lija, después de la lija ya las pinturas que es el fondo, lleva un tiempo, hay máscaras que me pueden llevar solo un día”, señaló roger.
Una máscara puede llegar a costar desde los 350 hasta los mil 500 pesos, quienes lo portan se sienten orgullosos de sus raíces, y es que tiene que esperar todo un año para poder danzar en este carnaval de color y algarabía.











































