El acceso a Internet en la región es limitado, esto afecta a más de 400 localidades de en pobreza
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
Chiapas se enfrenta a uno de los mayores rezagos en acceso a Internet del país, con 427 localidades prioritarias que necesitan conectividad. A pesar de los esfuerzos nacionales, el 65 por ciento de la población indígena y afromexicana sigue desconectada, lo que coloca al estado en una situación crítica. Esta cifra se mantiene entre las más altas del país, al igual que Oaxaca y Veracruz, donde la brecha digital afecta de manera directa a las comunidades más vulnerables.
Con 500 mil habitantes sin acceso a Internet en 51 mil 632 localidades rurales, el reto es aún mayor. La geografía compleja y la dispersión poblacional dificultan la implementación de infraestructura, lo que hace que muchas comunidades se queden sin conectividad. A pesar de estos obstáculos, la falta de acceso a la tecnología es un freno para el desarrollo y la participación en áreas claves como la educación y la salud.
La brecha digital también afecta a las mujeres, aunque la diferencia es mínima con respecto a los hombres: el 59.2 por ciento de las mujeres frente al 59.3 por ciento de los hombres utilizan Internet. Sin embargo, esta pequeña discrepancia refleja desigualdades estructurales que limitan las oportunidades de las mujeres en el acceso a herramientas digitales, en especial en comunidades rurales e indígenas donde las barreras sociales y culturales son más marcadas.
La respuesta del Gobierno federal ha sido priorizar tecnologías satelitales y buscar alianzas con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Aunque la CFE ha llevado conexión a más de siete mil 600 sitios públicos, la cobertura sigue siendo insuficiente para satisfacer las necesidades básicas de los chiapanecos. La falta de infraestructura adecuada en localidades pequeñas, hace que el acceso a Internet siga siendo un lujo en lugar de un derecho básico.
El programa de cobertura social tiene como meta reducir esta brecha digital, pero la región sigue concentrando el 70 por ciento de la población desconectada. Con una infraestructura insuficiente, la conexión a Internet sigue siendo un desafío de gran magnitud para el estado, lo que limita las oportunidades de desarrollo para muchas personas en las zonas rurales e indígenas, donde la tecnología podría ser una herramienta clave para mejorar sus condiciones de vida.











































