En países primer mundistas, la supervivencia supera un80 por ciento, mientras que en Chiapas, apenas se alcanza el 20 por ciento
TAMARA FIERRO/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En entrevista, la oncóloga pediatra del Hospital de Especialidades Pediátricas en Chiapas, Rocío Ramos Lira informó que “el abandono del tratamiento contra el cáncer infantil es común. Muchos viven al día y priorizan subsistir sobre la salud”, agregando que para el estado chiapaneco, la compleja geografía y falta de acceso a servicios médicos especializan más los pocedimientos.
Por esta razón, Ramos Lira alertó sobre los retos en el diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil por medio del foro organizado gracias a las autoridades locales, en donde se presentaron los datos crudos, haciendo un llamado a la acción, puesto que el 80 por ciento de ellos son detectados en etapas avanzadas, limitando las alternativas terapéuticas.
“Para estos niños, siempre hay algo que hacer. El cáncer no es sinónimo de muerte, sino de lucha por la vida”, apuntó.
En la misma medida, expuso que existen diversas familias en comunidades remotas enfrentando traslados de hasta ocho horas para poder acudir a un hospital.
Por otra parte, recalcó que tener en primer contacto unafalta de capacitación en médicos retrasa completamente el examen: síntomas como fiebre persistente, pérdida de peso o bultos anormales suelen confundirse con enfermedades comunes.
La oncóloga subrayó la necesidad de preparar a médicos y familias con signos de alerta. En caso tener una fiebre persistente sin causa aparente, bultos en cuello, abdomen o ingles, dolores de cabeza nocturnos con vómito, moretones o sangrados espontáneos, pérdida de peso y fatiga extrema, deberán tomarse en cuenta y recurrir en la inmediatez con un médico.
En países con mayor desarrollo económico, la supervivencia supera el 80 por ciento, mientras que en regiones como Chiapas, apenas logra el 20 por ciento. “La diferencia es abismal: sin insumos ni infraestructura, los niños están condenados”, lamentó Ramos.
“El cáncer infantil no discrimina. Puede aparecer desde los primeros meses de vida hasta los 18 años. La clave es sospecharlo”, afirmó.
En consecuencia, Ramos presionó sobre la integración delcáncer infantil en la agenda política: “Es una enfermedad que quiebra economías familiares y satura sistemas de salud”, enfatizó.
Asimismo, reconoció el papel crucial que juegan las asociaciones civiles, y donadores en la compra de medicamentos, sin embargo, insistió sobre tener una mayor inversión estatal en equipos y formación médica. “En Chiapas, cada niño diagnosticado a tiempo es una victoria. Necesitamos unir esfuerzos para cambiar estadísticas grises por historias de esperanza”, finalizó.











































