Se han generado temores en millones de personas, especialmente en pacientes que se tratan contra el VIH
PORTAVOZ/AGENCIAS
Miles de atenciones médicas que se realizan en Sudáfrica enfrentan un cierre inminente luego de que el Gobierno de Estados Unidos decidiera dejar de financiarlos de forma permanente. La administración de Trump ha notificado a diversas organizaciones sanitarias al respecto. Algunas de ellas aseguraron haber recibido cartas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
“El secretario de Estado (Marco) Rubio y el administrador adjunto (de Usaid, Peter) Marocco determinaron que su adjudicación no está en línea con las prioridades de la agencia y tomaron la decisión que continuar con este programa no es de interés nacional”, señala una de las misivas.
Sibongile Tshabalala, presidenta de la Campaña de Acción para el Tratamiento, que lucha por el acceso a tratamientos para combatir el sida, confirmó la recepción de la carta que oficializa el fin de la ayuda.
LUCHA CONTRA EL ESTIGMA
Los fondos estadounidenses no se destinan únicamente a la provisión de medicamentos, sino que también apoyan las campañas de difusión para combatir el estigma que rodea a la enfermedad. Algunos activistas que llevan adelante estas campañas dijeron a DW que muchas personas dejarán sus tratamientos si deben acudir personalmente a hospitales públicos a retirar sus medicinas.
Pero la decisión del presidente de Estados Unidos de cortar la ayuda no ocurre de forma aislada. Su Gobierno también ha apuntado a Sudáfrica por un tema aparte: la reforma agraria. Trump ha acusado al país africano de apoderarse de propiedades de terratenientes blancos tras su proyecto de ley de expropiación de tierras. Tras expresar su descontento, anunció el fin de la asistencia.
Tshabalala piensa que las consecuencias de esta medida serán devastadoras. “Mientras que la administración de Trump lucha por una ley que no tiene nada que ver con ellos, están cometiendo inadvertidamente un genocidio que será recordado en el futuro”, sostiene.
DEBE ACTUAR RÁPIDO
Sudáfrica se ha convertido también en un centro para la investigación de vacunas contra el VIH, pero con la decisión estadounidense, se ordenó el cierre de laboratorios y los ensayos de vacunas que podrían salvar vidas se han visto afectados.
Yvette Raphael, cofundadora de APHA, una ONG dedicada a combatir la epidemia global de sida, dijo a Bhekisisa que el Gobierno sudafricano debería tomar medidas rápidamente. “Estamos muy preocupados por la pésima decisión de terminar con Usaid”, dijo.
“El Gobierno de Trump declaró la guerra al derecho a la salud a nivel mundial. El Gobierno sudafricano debe aprovechar esta oportunidad para acelerar el acceso universal a la atención médica y cumplir sus obligaciones con nuestra gente”, señaló.
La administración sudafricana aún no ha dado a conocer sus planes para llenar el vacío que creará el fin de la ayuda estadounidense.











































