El zoológico de San Cristóbal de Las Casas alberga parte de la fauna proveniente de la región Altos
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Actualmente, la vida silvestre corre peligro, no solo por el cambio climático, sino por la mano del hombre. Tenerlos como mascotas, aseguran los ambientalistas, no es opción, en San Cristóbal de Las Casas existe un centro dedicado al cuidado y conservación de la flora y fauna silvestre, donde en la entrada el primer ejemplar que se encuentra es kinkajú, un pequeño mamífero nocturno, su nombre se traduce como bebedor de oro u oso de miel, una especie que actualmente ha dado mucho de qué hablar, luego de que una de ellas muriera en manos de pobladores indígenas, tras ser considerado un nahual.
“Hay que aclarar que nahual no significa algo malo dentro del concepto de la espiritualidad ancestral, nahual significa un espíritu protector y el kinkajú o mico de noche o martucha, es un animal incapaz de hacer daño”, mencionó uno de los cuidadores del sitio.
La especie de martucha que se encuentra en este sitio, llegó luego de ser entregada por sus amos, donde tenía una vida doméstica, a pesar de que kinkajú es un animal noble, tener un animal como ella no es una opción de mascota.
“Ella se llama kinkajú, llegó hace cuatro años acá al centro, ella venía, la entregaron voluntariamente, la tenían de mascota, y bueno venía en condiciones muy malas.Obviamente ya no se puede liberar, le daban de comer hotcakes, por ejemplo”, agregó Efraín Orantes, conservacionista.
Dijo que es en esta temporada cuando especies silvestres salen de sus hábitats debido a los incendios que se presentan por la situación de estiaje, por lo que hacen un llamado a tomar conciencia.
“Tenemos un ejemplar de un tigrillo que fue rescatado en Chenalhó, y este ya tiene un año, él vino bebé, no se tenía registro de un tigrillo en esa zona, el vino quemadito de los bigotes y lo encontró la brigada que estaba combatiendo el fuego, estamos viviendo un año muy seco, por eso hacemos un llamado de verdad a la gente, que tenga mucho cuidado con las quemas que no solo afectan a sus propiedades e incluso a los bosques o a la selva que también afecta a la vida silvestre”, dijo Orantes Abadia.











































