La falta de infraestructura e inestabilidad del terreno elevan el peligro de siniestros. Expertos sugieren medidas basadas en análisis técnicos
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Los deslaves no son una posibilidad remota en la carretera Chiapa de Corzo–San Cristóbal de Las Casas: son una amenaza latente en al menos cinco puntos específicos. Así lo advirtió un análisis reciente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), que apuntó a la necesidad de abandonar la lógica reactiva y asumir con urgencia una cultura de prevención en las zonas de alto riesgo geológico.
Lo ocurrido hace dos años en el kilómetro 23 no fue un accidente aislado, sino una alerta temprana que no se ha atendido con el peso que merece. Las condiciones geológicas del tramo, sumadas a la falta de infraestructura adecuada para contener deslaves, configuran un escenario en el que la vulnerabilidad supera a la planeación. Hoy, cinco nuevos puntos enfrentan el mismo riesgo: la historia puede repetirse, pero con mayores consecuencias.
El trabajo académico liderado por Jorge Antonio Paz Tenorio desde la Facultad de Ingeniería en Geomática busca evitar que la advertencia se convierta en tragedia. Lejos de tratarse de un ejercicio teórico, estos estudios tienen el potencial de orientar decisiones en políticas públicas, en particular en obras de infraestructura que hasta ahora han sido más reactivas que preventivas.
El caso de la carretera hacia San Cristóbal pone en evidencia una necesidad urgente: dotar de mayor presupuesto, atención y seriedad los diagnósticos técnicos que genera la academia. La falta de seguimiento a sus hallazgos no solo retrasa el desarrollo territorial, también pone en riesgo vidas humanas en cada temporada de lluvias. Las medidas de contención, aunque necesarias, llegan tarde si no se construyen con base en un conocimiento anticipado del terreno.
Además de este tramo, la UNICACH ha identificado zonas críticas en la capital del estado, de manera específica en la ladera sur. La advertencia no solo es para la carretera: es para todo Chiapas. Urbanizar sin considerar los mapas de riesgo es repetir el mismo error. Y cada error en esta geografía se paga con desgajamientos, aislamiento y vidas.











































