Es un popular edificio que resguarda la imagen del patrono de Tuxtla Gutiérrez
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
En el marco de la festividad de San Marcos, el santo patrón de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, historiadores y miembros de la comunidad destacaron la relevancia de conocer la historia detrás de la catedral que resguarda su imagen. El próximo 25 de abril, la ciudad celebrará con fervor y devoción el día de su santo, una de las tradiciones más significativas que une a los habitantes en un acto de fe y cultura.
La iglesia dedicada a San Marcos es un emblemático edificio que marca la historia de la ciudad, siendo la primera iglesia erigida en el municipio. Su construcción se llevó a cabo por los primeros frailes que llegaron a Tuxtla, quienes trabajaron en colaboración con la comunidad zoque, utilizando mano de obra local. Esta mezcla de esfuerzos resalta la importancia de la comunidad en la formación de su identidad espiritual y cultural.
A lo largo de los años, la iglesia ha sufrido varias modificaciones. Originalmente construida con tejas, su estructura fue considerada demasiado pesada, lo que llevó a la necesidad de una nueva edificación. Las torres originales, que eran pequeñas, cayeron en un temblor registrado alrededor de 1902. En las renovaciones que se realizaron en 1980 y 1981, se reemplazaron por las torres que actualmente se pueden apreciar, y se añadió un león entre ellas, símbolo representativo de San Marcos.
La comunidad zoque también ha jugado un papel crucial en la conservación de la imagen del santo. Durante períodos de conflicto interno, cuando la quema de imágenes religiosas era una amenaza, los miembros de esta comunidad se unieron para resguardar la figura de San Marcos, evitando su destrucción. Esta acción refleja un profundo sentido de devoción y resistencia, haciendo de la imagen del santo un símbolo perdurable en la historia local.
La celebración de San Marcos no es solo una festividad religiosa; representa un legado cultural que integra a los habitantes de Tuxtla Gutiérrez en un sentido de pertenencia y comunidad. Las festividades, que incluyen procesiones, danzas y actividades culturales, permiten a las nuevas generaciones conectar con su historia y tradiciones, asegurando que el espíritu de San Marcos continúe vivo en la memoria colectiva.
Así, la festividad de San Marcos trasciende lo religioso, convirtiéndose en una celebración de identidad y resistencia cultural que enriquece la vida social y espiritual de Tuxtla Gutiérrez, reafirmando la importancia de conservar y transmitir la rica historia que rodea a su santo patrón y a la catedral que lo alberga.




















































