Uniformes, credenciales y supervisión forman parte del nuevo esquema. El objetivo es recuperar
la confianza de los usuarios en Tuxtla
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El regreso de la ruta 1 al sistema de transporte público en Tuxtla Gutiérrez marcó una
reconfiguración clave en la movilidad de la ciudad. Luego de más de una década fuera de
circulación por el fallido experimento del ConejoBus, esta emblemática ruta retoma su lugar como
columna vertebral del transporte colectivo, en un momento donde la ciudad demanda soluciones
prácticas y funcionales.
En la actualidad operan 56 unidades y se espera que en los próximos días se incorporen al menos
20 más, en un esfuerzo por recuperar la cobertura total de más de 140 vehículos. Esta reactivación
también implicará una salida gradual de las unidades de la Troncal A, que habían suplido de
manera parcial la demanda. El proceso, aunque paulatino, apunta a una reorganización con
efectos visibles en el corto plazo.
Para quienes llegaron a Tuxtla en los últimos 15 años, la ruta 1 puede parecer una novedad. Sin
embargo, para muchos otros, su retorno representa una recuperación de un servicio que, en su
momento, fue símbolo de eficiencia. Su recorrido estratégico por avenidas clave como la Central,
Ángel Albino Corzo y Belisario Domínguez, facilita los traslados cotidianos a lo largo de la ciudad.
A diferencia del pasado, esta nueva etapa busca dar señales de formalidad. Uniformes,
credenciales visibles y supervisores incógnitos son parte de una estrategia para garantizar calidad
en el servicio. Aunque estos gestos no sustituyen mejoras estructurales, sí responden a una
necesidad urgente de confianza entre operadores y usuarios.
La reactivación de la ruta 1 no es solo el regreso de una línea de transporte, es la oportunidad de
corregir errores del pasado y pensar en un sistema más eficiente. Si los concesionarios logran
mantener su compromiso, la capital chiapaneca podría estar ante una etapa distinta, donde el
transporte público vuelve a pensarse desde la utilidad, seguridad y experiencia del usuario.




















































