Desde diciembre de 2024 a la fecha, se ha contabilizado a 210 niños y niñas en situación en la capital chiapaneca
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La presencia de niñas, niños y adolescentes en situación de mendicidad en las calles, cruceros y centros comerciales de Tuxtla Gutiérrez sigue siendo un fenómeno preocupante. De acuerdo con un reciente informe de la Procuraduría Municipal de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia del DIF Tuxtla, del 15 de diciembre de 2024 a la fecha se han identificado a 210 menores realizando actividades de mendicidad, de los cuales 138 provienen de la zona Altos de Chiapas, especialmente de comunidades indígenas.
María Isabel Cruz Cruz, procuradora del DIF municipal, informó que los menores son localizados principalmente en cruceros viales, tiendas de conveniencia, mercados y plazas comerciales. “Lamentablemente seguimos viendo a niños en los cruceros, en las tiendas de conveniencia, en las plazas comerciales, y muchos de ellos, lamentablemente se encuentran pidiendo dinero, esto puede derivar a una modalidad de la trata de personas, que es la mendicidad forzada o explotación laboral”, advirtió.
Las zonas con mayor concentración de niñas y niños en situación de calle son las colonias Granjas, kilómetro 4, San José Terán y CCI, donde se ha identificado también a menores migrantes, principalmente de origen guatemalteco y hondureño, en condiciones de vulnerabilidad extrema. “Hay población de niña migrante, que también está en datos que nos lleva a pensar que estánen mendicidad forzada”, precisó Cruz Cruz.
DIFERENCIAS ENTRE MENDICIDAD FORZADA Y EXPLOTACIÓN LABORAL INFANTIL
De acuerdo con organismos internacionales como UNICEF y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la mendicidad forzada ocurre cuando un menor es obligado por un adulto —a menudo por familiares, tutores o redes criminales— a pedir dinero, bienes o realizar actividades similares en espacios públicos, privándolos de su derecho a una infancia digna.
Por su parte, la explotación laboral infantil se refiere a cualquier trabajo físico o actividad económica realizada por menores de edad en condiciones que afectan su salud, desarrollo o impiden su acceso a la educación. Ambas prácticas son consideradas delitos graves en México y constituyen una modalidad de trata de personas.
CINCO DENUNCIAS PENALES Y UNA PERSONA DETENIDA EN 2025
Como parte de las acciones emprendidas este año, el DIF municipal ha presentado cinco denuncias de tipo penal ante la Fiscalía de Trata de Personas, correspondientes a casos de mendicidad forzada, explotación laboral y abuso sexual infantil. Estas denuncias derivaron en una persona detenida y seis infantes institucionalizados, es decir, resguardados en albergues y bajo custodia de autoridades para garantizar su seguridad.
“De marzo a junio de 2025 llevamos carpetas judicializadas, con una persona detenida y seis niños institucionalizados, derivados de estas investigaciones que presentamos por explotación sexual”, confirmó Cruz Cruz.
FENÓMENO VINCULADO A POBREZA Y MIGRACIÓN
El fenómeno está relacionado con factores de pobreza extrema, marginación y migración, dado que muchos de los menores provienen de comunidades indígenas de los Altos de Chiapas o de países centroamericanos, como Guatemala y Honduras. Ante la falta de oportunidades económicas y educativas, son enviados a las calles para buscar sustento o son captados por personas adultas que lucran con su condición.











































