La siniestralidad no desaparecerá por completo, pero la meta es clara, reducirla de manera considerable
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
En un contexto donde la siniestralidad vial continúa siendo una de las principales causas de muerte en México, el trabajo preventivo de las autoridades se convierte en un elemento clave para cambiar la tendencia. En el estado de Chiapas, una entidad con una geografía compleja y un importante componente rural, la tarea ha recaído en la Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo, encabezada por el comisario jefe Guillermo López Murúa, dependiente de la Secretaría de Seguridad del Pueblo del estado de Chiapas, quien desde el 08 de diciembre pasado asumió el cargo con una visión clara: prevenir, educar y servir con un enfoque humanista.
Esta investigación periodística expone en detalle las estrategias, avances y desafíos de esta Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo, cuyo propósito no solo es disminuir accidentes de tránsito, sino también generar un vínculo de confianza con la ciudadanía y brindar atención integral a las personas en situación de vulnerabilidad. López Murúa impulsa un modelo de seguridad vial centrado en la cercanía social, la educación y la dignidad humana.
Desde el inicio de su gestión, el comisario jefe Guillermo López Murúa planteó un objetivo claro: trabajar desde la prevención, no desde la sanción, y hacerlo con un enfoque de cercanía social. “A partir del primer día en que asumimos el cargo lo hicimos con el compromiso de generar lo mejor para la ciudadanía”, declaró en entrevista exclusiva para este medio.
En este nuevo modelo, la Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo se ha enfocado en crear campañas de educación vial dirigidas a distintos sectores de la sociedad: desde niños en edad preescolar hasta adultos mayores, pasando por jóvenes, transportistas, empresarios y comunidades indígenas con usos y costumbres específicos. Este abordaje territorial busca “revertir la desconfianza hacia la autoridad”, reconoce López Murúa, quien considera fundamental que las personas perciban a las instituciones como aliadas y no como represoras.
LA EDUCACIÓN COMO PILAR: MÁS ALLÁ DE LOS OPERATIVOS
Uno de los componentes más innovadores del modelo preventivo es el diseño e implementación de jornadas de educación vial focalizadas en centros escolares, comunidades rurales y zonas urbanas de alta incidencia.
El proyecto contempla actividades interactivas en planteles escolares de todos los niveles, sensibilización a transportistas de carga y pasajeros, así como talleres en zonas de difícil acceso como comunidades de usos y costumbres, donde la llegada de funcionarios públicos es poco frecuente. “Les hemos llevado la educación vial y la proximidad social con excelentes resultados. Lo han tomado muy bien”, afirmó López Murúa.
Estas acciones buscan generar una transformación cultural en la conducción de vehículos. El mensaje es claro: los accidentes no son inevitables, sino prevenibles.
TECNOLOGÍA Y FOCALIZACIÓN: EL USO DEL ‘MAPA DE CALOR
Una de las herramientas que ha demostrado eficacia en la estrategia de reducción de accidentes es el sistema briefing, una metodología que consiste en recolectar, analizar y mapear los datos de siniestros viales con el fin de identificar patrones y actuar con precisión.
“Llevamos toda la información que influye en los siniestros de tránsito a un mapa de calor para priorizar acciones ya focalizadas sobre el día, la hora, el lugar y las causales”, explicó el subsecretario. Esta metodología ha dado resultados concretos, como el decremento en hechos de tránsito en la ciudad de Tapachula.
Este enfoque científico permite que la prevención no sea una respuesta genérica, sino una política pública guiada por datos, lo que mejora su efectividad y optimiza los recursos.
EL RETO DE LOS MOTOCICLISTAS: UNA PROBLEMÁTICA URGENTE
Uno de los hallazgos más alarmantes que ha enfrentado la Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo es el elevado porcentaje de accidentes que involucran motociclistas. “De 10 accidentes, ocho son de forma directa o indirecta protagonizados por motociclistas”, señala López Murúa.
Ante este panorama, se ha lanzado una campaña específica para promover el uso del chaleco reflejante, obligatorio según el reglamento de tránsito de 18:00 a 6:00 horas. Esta campaña incluyó la entrega gratuita de tres mil chalecos en una primera fase.
Adicionalmente, se han intensificado las pláticas de concientización dirigidas a este sector, especialmente en zonas metropolitanas y carreteras estatales. La intención no es sancionar, sino educar. “No se trata de afectar la economía de los chapanecos”, apunta el subsecretario, quien ha instruido a los delegados a priorizar la amonestación verbal cuando la falta no represente un riesgo inminente.
ATENCIÓN CON ROSTRO HUMANO: GRÚAS GRATUITAS
Más allá de la educación vial, la Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo también ha ampliado sus acciones hacia sectores vulnerables como adultos mayores, niñas y niños de albergues infantiles, personas con discapacidad y comunidades en situación de emergencia. “La política de humanismo que transforma” —en palabras de López Murúa— es más que un eslogan: se traduce en atención directa, acompañamiento y servicios sin costo.
Uno de los ejemplos más visibles es el servicio de grúa gratuita ante fallas mecánicas o llantas ponchadas. El personal de la Subsecretaría no solo asegura el lugar con torretas, sino que ayuda a reparar o trasladar el vehículo sin costo alguno. Este servicio está disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, en todo el estado.
Otra muestra del enfoque humanista es el operativo ARCA (Atención Rápida de Contingencias Atmosféricas), que brinda ayuda inmediata a vehículos anegados por lluvias intensas. Los puntos críticos ya están mapeados y hay personal de guardia cada vez que se prevé una tormenta.
DE LA DESCONFIANZA A LA GRATITUD CIUDADANA: “TU ÁNGEL GUARDIÁN
La estrategia de cercanía social ya está cosechando sus primeros frutos. A través de redes sociales, la ciudadanía ha comenzado a manifestar su agradecimiento a la Subsecretaría mediante mensajes espontáneos, publicaciones de reconocimiento y etiquetas como “Tu Ángel Guardián”.
“Nos motiva ver cómo la gente empieza a confiar en nosotros. Si un adulto mayor está por cruzar la avenida, ¿por qué no ayudarlo? Ahí estamos”, comentó con sencillez López Murúa.
Este cambio en la percepción ciudadana no es menor. Significa que las personas comienzan a ver a las autoridades no como entes represivos, sino como aliados de su seguridad e integridad.
EL RESPALDO INSTITUCIONAL: LIDERAZGO DESDE LA SECRETARÍA DE SEGURIDAD DEL PUEBLO
Todo este despliegue de estrategias responde a una política estatal impulsada desde la Secretaría de Seguridad del Pueblo, bajo la dirección del Doctor y Piloto Aviador Óscar Alberto Aparicio Avendaño. El subsecretario de Vialidad Preventiva y de Turismo, encabezada por el jefe comisario Guillermo López Murúa
reconoce que el respaldo institucional ha sido clave para implementar una transformación profunda, sustentada en la política de “cero corrupción y humanismo social”.
“El cambio viene diseñado y coordinado desde arriba, y nosotros lo ejecutamos con compromiso y convicción”, afirma López Murúa.
A pesar de los avances, los retos siguen siendo enormes. La siniestralidad vial no desaparecerá por completo, pero la meta es clara: reducirla de manera considerable. Para ello, la Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo planea seguir profundizando la educación vial, mejorar la recolección de datos y ampliar los servicios de atención ciudadana.
Asimismo, buscarán fortalecer la vinculación con el sector privado y organismos internacionales que puedan contribuir con recursos o metodologías innovadoras.
En un país donde las cifras de siniestralidad vial causan alarma y donde la desconfianza ciudadana hacia las autoridades es generalizada, el modelo que encabeza Guillermo López Murúa en Chiapas aparece como una propuesta disruptiva, anclada en la prevención, el humanismo y la ciencia de datos.
La Subsecretaría Vial Preventiva y de Turismo no solo está reduciendo accidentes: está reconfigurando la relación entre ciudadanía y autoridad. El reto ahora será consolidar estos avances, replicarlos en otras regiones del estado e incluso proponerlos como modelo nacional.
Porque cuando la autoridad se acerca con empatía, escucha y profesionalismo, la seguridad deja de ser una imposición y se convierte en un compromiso colectivo.




















































