Pidieron a la comunidad, apoyar a extranjeros en su proceso de integración y regularización
YUSETT YÁÑEZ /PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En los últimos meses, la presencia de migrantes en tránsito ha disminuido en Tuxtla Gutiérrez, sin embargo, un grupo considerable de personas originarias de Centroamérica y Sudamérica ha optado por establecerse en la ciudad. Ante esta situación, el padre Gilberto, responsable de la Pastoral Social en Tuxtla, ha hecho un llamado a la solidaridad y a la integración social de quienes han decidido rehacer su vida en Chiapas.
“La insistencia que hemos tenido con el tema de los migrantes es la solidaridad a la integración. Bien sabemos que en la ciudad los grandes grupos migratorios que tuvimos han disminuido, sin embargo, hay una presencia notable y significativa de centroamericanos y sudamericanos que han optado por quedarse aquí en la ciudad”, comentó el padre Gilberto. Su voz resuena en un contexto donde la migración se ha convertido en un tema candente y complejo.
Según datos del Instituto Nacional de Migración, más de 57 mil migrantes han sido retornados a sus países de origen desde Chiapas en lo que va del 2025, siendo Guatemala, Honduras y El Salvador los países más afectados. A pesar de la reducción en las caravanas migratorias, muchas personas permanecen en Tuxtla Gutiérrez a la espera de regularizar su situación legal, lo que evidencia la necesidad de apoyo y acompañamiento en este proceso.
El padre Gilberto enfatizó la importancia de que los migrantes puedan desarrollar su vida dignamente mientras continúan con sus trámites migratorios. “Ellos pueden desarrollar su vida, mientras muchos de ellos siguen haciendo sus trámites migratorios para refugio y para poder ser retornados a sus países, y que su estancia acá pueda ser lo más digna posible”, explicó. Este llamado a la dignidad resalta la necesidad de un enfoque humanitario hacia las personas migrantes, quienes a menudo enfrentan desafíos significativos en su camino hacia la estabilidad.
La Iglesia católica ha reiterado su compromiso de brindar ayuda humanitaria y acompañamiento a los migrantes que se encuentran en situación vulnerable. A través de diversas iniciativas, la Pastoral Social busca proporcionar asistencia básica, como alimentos, ropa y orientación legal, así como crear espacios de acogida y apoyo emocional.
El llamado a la solidaridad no solo se dirige a quienes ya están involucrados en la ayuda humanitaria, sino también a la ciudadanía en general. La invitación del padre Gilberto es clara: “Hacemos un llamado a la comunidad para que se sume a estas acciones solidarias. La integración de los migrantes no solo es un deber moral, sino también una oportunidad para enriquecer nuestra sociedad con nuevas culturas, experiencias y perspectivas”.
La realidad de los migrantes en Tuxtla Gutiérrez refleja la complejidad de la situación migratoria en México, donde muchos enfrentan incertidumbre y vulnerabilidad. La respuesta de la comunidad, a través de la solidaridad y el apoyo, puede marcar una diferencia significativa en la vida de aquellos que buscan un lugar donde sentirse seguros y aceptados.
En un mundo que a menudo se muestra reacio a aceptar a los migrantes, la voz de la Iglesia católica y la Pastoral Social se alzan como un faro de esperanza. A medida que la comunidad se une para apoyar a los migrantes, se fomenta un ambiente de inclusión y respeto, promoviendo la dignidad humana en todas sus formas.
La historia de los migrantes en Tuxtla Gutiérrez resalta que detrás de cada cifra hay una vida, un sueño y una historia que merece ser escuchada. La invitación a la solidaridad y la integración es un llamado a construir puentes y no muros, a recordar que la humanidad nos une y que juntos podemos crear un futuro más justo y acogedor para todos.




















































