Denunció al Ejército y Guardia Nacional por allanar su hogar sin que existiera una orden judicial que legitimara la intervención
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
En un hecho que ha encendido las alarmas sobre la libertad de prensa y la integridad de los periodistas en México, la fotoperiodista independiente Luz del Alba Velasco Gordillo denunció públicamente que su domicilio en el municipio de Comitán de Domínguez, Chiapas, fue allanado el pasado 12 de junio de 2025 por elementos de la Fiscalía Generaldel Estado (FGE), con el apoyo del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, sin que existiera una orden judicial que legitimara la intervención.
Velasco, conocida por su trayectoria de más de tres décadas en el fotoperiodismo y su cobertura de conflictos sociales en zonas rurales, indígenas y fronterizas del estado, considera este acto una clara represalia por su labor informativa. Según detalló en una carta abierta dirigida a autoridades nacionales y organismos defensores de los derechos humanos —entre ellos la CNDH y Artículo 19—, el cateo representa un acto de intimidación y censura hacia su trabajo.
UN OPERATIVO SIN SUSTENTO LEGAL
El operativo, del que no tuvo conocimiento sino hasta ocho días después de ocurrido, fue documentado por el sistema de videovigilancia instalado en su domicilio, ubicado en la 4ta.Poniente Norte número 78, en el barrio de Cruz Grande, en Comitán. En las grabaciones se observa cómo los elementos forzaron el candado de la puerta principal, provocando daños visibles en el eslabón metálico que aseguraba la entrada.
“Durante varios minutos de forcejeo, los agentes logran abrir la puerta, entran hacia el garaje, pero de ahí ya no logro apreciar más. A siete metros hay otra puerta con cristal, pero no puedo saber hasta dónde llegaron”, explica Velasco en su denuncia pública.
La periodista subrayó que ninguno de los agentes presentó orden judicial alguna, y que incluso, durante el operativo, la calle fue cerrada con vehículos oficiales y personal de las tres corporaciones se apostó en las esquinas, como si se tratara de una operación para detener a un presunto criminal.
“Indagué con mis vecinos, y ninguno fue consultado. Nadie fue notificado. La Fiscalía no se interesó en saber quién vivía ahí. Entraron como si se tratara de una casa abandonada, pero esa casa no está vacía, ni es cualquier casa. Es mi hogar, pero también es un espacio cultural y de trabajo periodístico”, afirmó.
La vivienda de Luz del Alba Velasco no solo es su domicilio particular, sino también un espacio de encuentro para actividades culturales, políticas y artísticas, en donde, desde hace años, se han realizado entrevistas a escritores, músicos, poetas, académicos y funcionarios. Es un lugar con una historia de apertura y diálogo, donde la cultura y el periodismo se entrelazan.
“En esa casa han sido recibidas personas de distintos sectores: desde investigadores sociales hasta activistas de derechos humanos. Ahí se ha hablado de los problemas reales que vive Chiapas y el país. Ahí se hace periodismo desde la trinchera más difícil: la de la independencia”, escribió la periodista.
Velasco ha cubierto en los últimos años zonas altamente conflictivas de Chiapas, como Frontera Comalapa, La Trinitaria, San Juan Chamula, Tila, Ocosingo, y otras regiones del estado, así como la zona fronteriza con Guatemala. Estas regiones han sido escenario de disputas entre grupos criminales, operativos militares, desplazamientos forzados y violaciones a derechos humanos, temas que la periodista ha documentado a través de su lente.
LA SOMBRA DE LA CENSURA Y LA CRIMINALIZACIÓN
La periodista expresa una preocupación profunda por lo que considera un patrón creciente de represión contra el periodismo en México, especialmente en zonas con fuerte presencia militar y policial. Asegura que este tipo de operativos podrían representar el primer paso hacia la criminalización del trabajo periodístico.
“Tengo la razón fundada para pensar que este operativo me expone a represalias. No puedo descartar que se trate de un intento por fabricar delitos o sembrar pruebas. En este país, eso ocurre. Lo sabemos. Lo hemos documentado”, denunció.
Velasco también mencionó que ha solicitado a las autoridades una versión oficial sobre el motivo del operativo, así como si existe alguna orden de presentación o arresto en su contra, sin que hasta ahora haya recibido respuesta.
La carta también cita a Artículo 19, organización internacional que ha documentado que en México ocurre, en promedio, una agresión contra periodistas o medios cada 16 horas, lo que ubica al país como uno de los más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.
DENUNCIA ANTE LA FISCALÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA
Ante la falta de información oficial y la opacidad con que se manejó el operativo, Luz del Alba Velasco anunció que ha interpuesto una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) este 20 de julio de 2025, con el objetivo de exigir una investigación exhaustiva de los hechos.
La denuncia incluye los siguientes puntos:
-Allanamiento ilegal de morada, sin orden judicial.
-Daños materiales a la propiedad privada.
-Intimidación y amenaza indirecta hacia su persona por su labor informativa.
-Violación al derecho a la libertad de expresión y al ejercicio periodístico.
Hasta el momento, ninguna de las instituciones implicadas —ni la Fiscalía General del Estado, ni la VII Región Militar, ni la Guardia Nacional— ha emitido comunicado alguno para explicar su actuación o deslindar responsabilidades.
SOLIDARIDAD DESDE EL GREMIO PERIODÍSTICO
Diversos periodistas, medios independientes y organizaciones de derechos humanos han expresado su respaldo a Luz del Alba Velasco. A través de redes sociales y pronunciamientos públicos, han exigido al Estado mexicano garantías para el libre ejercicio del periodismo, así como sanciones a quienes resulten responsables de violar la ley durante el operativo.
“Este no es un caso aislado. Estamos viendo cómo se despliegan operativos con la narrativa del combate a la criminalidad, pero que terminan siendo mecanismos de intimidación para periodistas, activistas y defensores”, señaló una periodista de un medio local, con quien Velasco ha colaborado en coberturas de violencia en la región.
UN LLAMADO A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
En su carta, Velasco también hizo un llamado a organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Reporteros Sin Fronteras y Amnistía Internacional, para que sigan de cerca su caso y ejerzan presión sobre las autoridades mexicanas.
“No se puede permitir que el Ejército y las corporaciones policiacas entren a la casa de una periodista sin orden judicial, sin identificación, sin justificación, y luego no den ninguna explicación. Esto es abuso de poder. Esto es impunidad”, aseveró.
El caso de Luz del Alba Velasco no solo pone en evidencia los riesgos que enfrentan los periodistas en México, sino también el frágil estado de derecho en regiones militarizadas, donde el poder armado parece estar por encima de la ley.
Mientras no se esclarezca el motivo de este operativo y no se garantice que hechos similares no se repitan, el mensaje para el gremio periodístico es claro y alarmante: ejercer el periodismo en zonas de conflicto puede convertir a los informadores en blancos del propio Estado.
En palabras de la propia periodista:
“Este allanamiento no es solo una violación a mi intimidad y a mis derechos. Es un ataque directo al periodismo independiente, al pensamiento crítico, a la memoria colectiva de este país. No me van a callar, pero exijo justicia”.




















































