El Patronato de Tuxtla Gutiérrez enfrenta una grave crisis económica y de equipamiento
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Por años, los bomberos de Tuxtla Gutiérrez han sido el primer frente de respuesta ante incendios, accidentes de tránsito y desastres en la capital chiapaneca. Sin embargo, detrás de la heroica labor que realizan diariamente, se oculta una dura realidad: carencias económicas, salarios insuficientes y equipos desgastados que ponen en riesgo su propia vida.
El presidente del Patronato de Bomberos, Rodulfo Gálvez, advirtió que la situación es crítica y cada vez más insostenible.
“Tenemos que cubrir necesidades, inclusive dependiendo la época que se presentan en diferentes situaciones; por ejemplo, en tiempo de secas son pastizales, accidentes de tránsito y otras emergencias”, explicó.
Actualmente, el cuerpo de bomberos opera con 25 elementos distribuidos en dos estaciones: la central y la ubicada en la zona oriente de Tuxtla Gutiérrez. Aunque la mayor parte del personal es voluntario, hay quienes reciben un sueldo mensual que apenas alcanza entre seis mil y siete mil pesos, una cifra que, aseguró Gálvez, no compensa los riesgos que enfrentan.
UN PRESUPUESTO INSUFICIENTE PARA UNA COBERTURA CADA VEZ MAYOR
Los bomberos no solo atienden emergencias en Tuxtla Gutiérrez; también se desplazan a comunidades y municipios cercanos, lo que incrementa de manera significativa los costos operativos. “Muchas veces, tenemos que asistir a emergencias fuera de la ciudad. Hemos llegado hasta la segunda caseta de Veracruz, hacia San Cristóbal, Copainalá o Villaflores. Esto varía el costo, y nosotros necesitamos más de 500 mil pesos mensuales para poder subsanar la operatividad que tenemos”, detalló Gálvez.
Sin embargo, la realidad está muy lejos de esta cifra. El apoyo económico que reciben del SMAPA oscila entre 120 mil y 140 mil pesos mensuales, dependiendo de la recaudación. Este monto cubre apenas una fracción de las necesidades básicas de la corporación, dejando vacíos importantes en combustible, mantenimiento de unidades y, sobre todo, adquisición de equipos.
El equipo de protección personal es uno de los rubros más afectados. Cada bombero necesita contar con equipo de respiración autónoma, chaquetones, cascos, botas y guantes especiales para enfrentar incendios y rescates. No obstante, el costo promedio de cada kit supera los 80 mil pesos, lo que dificulta renovar el material.
A esto se suma la falta de herramientas como motosierras y otras piezas esenciales para liberar víctimas en accidentes viales o derrumbes. La carencia de equipos adecuados no solo compromete la efectividad en la atención de emergencias, sino que incrementa el riesgo de lesiones e incluso la vida de los elementos.
UN LLAMADO URGENTE A LAS AUTORIDADES Y LA SOCIEDAD
Los bomberos de Tuxtla Gutiérrez se sostienen gracias al esfuerzo voluntario de sus integrantes y a la colaboración de la ciudadanía que, en ocasiones, realiza donativos para subsanar algunas carencias. Pero esto no es suficiente para garantizar la operatividad de la corporación.
“Necesitamos casi 500 mil pesos mensuales para poder trabajar con seguridad y cumplir con nuestras obligaciones. Con lo que recibimos actualmente, apenas logramos mantenernos en pie”, subrayó Rodulfo Gálvez.
El llamado es claro, se requiere el apoyo urgente de autoridades estatales y municipales, así como de la iniciativa privada, para evitar que la crisis financiera detenga el servicio de bomberos en la capital chiapaneca.
Mientras tanto, los 25 elementos continúan cumpliendo su misión con lo poco que tienen, arriesgar su vida para salvar la de los demás. Su compromiso es inquebrantable.




















































