Pese a la investigación en curso, el instituto continúa operando, lo que ha generado indignación entre los afectados
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La mañana de este lunes un grupo de padres de familia se congregó frente al centro DA Psicointegral en Tuxtla Gutiérrez para exigir el cierre inmediato lo o de la institución tras las alarmantes denuncias de presunto maltrato físico y psicológico hacia menores. A pesar de que el centro se encuentra bajo investigación, ha continuado operando, lo que ha desatado la indignación de los familiares de los niños inscritos.
Una madre de familia que participó en la manifestación explicó que la situación se tornó crítica luego de que se aplicaran técnicas de contención en los menores. “Queremos informarles que el día de ayer se suscitó una situación relacionada con la técnica de contención, que, como dice la teoría, es apoyar y contener físicamente a niños con respuestas impulsivas. Sin embargo, un padre de familia expresó su inconformidad públicamente y emitió amenazas hacia el centro y su personal”, relató.
A través de un comunicado, los responsables del centro intentaron justificar su actuación, argumentando que las técnicas de contención son permitidas y que cuentan con pruebas en video que demuestran su correcta aplicación. Sin embargo, este argumento ha sido desestimado por los padres, quienes consideran que se trata de un intento de minimizar la gravedad de la situación.
“Nos manifestamos en desacuerdo con la postura del centro. No se trata de un caso aislado, sino de múltiples testimonios de actos violentos hacia nuestros hijos. Estas prácticas han generado daños físicos y psicológicos en más de 10 menores”, afirmó otra madre, subrayando la falta de consentimiento previo para aplicar tales técnicas. “La fuerza y manipulación utilizada son completamente inapropiadas para niños pequeños”, añadió.
El malestar entre los padres crece ante la percepción de que la institución intenta continuar con sus actividades como si nada hubiera sucedido. “Nos parece profundamente preocupante que, pese a la magnitud de lo ocurrido, intenten operar con normalidad, desestimando el daño causado y las voces de las familias afectadas”, expresaron.
Como respuesta a la creciente presión social, los padres y madres de familia han decidido acudir a la Fiscalía de Investigación de Delitos en Agravio de Niñas, Niños y Adolescentes para formalizar sus denuncias y exigir una investigación exhaustiva.
Hasta el momento, las autoridades han comenzado a tomar medidas al respecto. Se han colocado sellos de clausura en las puertas del centro DA Psicointegral, en un intento de frenar su actividad mientras se realizan las investigaciones pertinentes. Sin embargo, los padres aseguran que no cesarán en su lucha hasta lograr el cierre definitivo del centro y obtener sanciones ejemplares para quienes resulten responsables de las denuncias.
Las familias afectadas han manifestado su determinación de continuar con la presión social y legal, buscando no solo justicia para sus hijos, sino también garantizar que situaciones de este tipo no se repitan en el futuro. La sociedad se mantiene atenta a la evolución de este caso, que ha puesto en el centro del debate la seguridad y el bienestar de los menores en instituciones dedicadas a su atención.











































