Las víctimas pagan miles de pesos por servicios inexistentes y luego son amenazadas con divulgar información personal
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Chiapas, el auge de Internet como espacio de consulta emocional se ha convertido en terreno fértil para una red de estafadores que se hacen llamar “guías esotéricos”. Bajo la promesa de “amarres de amor” o “protecciones espirituales”, estos supuestos especialistas han perfeccionado un mecanismo de fraude que no solo vacía los bolsillos de sus víctimas, sino que también las somete a chantajes y amenazas. El caso de una joven en Tapachula, que pagó más de 46 mil pesos por rituales inexistentes, ilustra la magnitud del problema.
La historia no es aislada. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Chiapas registró en 2023 un total de mil 824 denuncias por fraude y 436 por extorsión, lo que reflejó un crecimiento del 12 por ciento en comparación con el año anterior. Aunque la mayoría de los reportes se relacionan con fraudes financieros o telefónicos, las autoridades reconocieron que cada vez más se denuncian esquemas vinculados con la venta de servicios “místicos” en línea.
Los métodos empleados por esta red muestran un patrón de explotación emocional. Primero, captan a las víctimas mediante anuncios en redes sociales. Después, se solicita un pago inicial accesible, pero a través de manipulación psicológica se encadenan cobros adicionales que pueden ascender a decenas de miles de pesos. Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en México, seis de cada 10 estafas digitales inician con transferencias electrónicas voluntarias motivadas por engaños de este tipo.
Una vez que la víctima intenta salirse del esquema, comienzan las amenazas con publicar datos personales. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en su Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública 2023, reveló que el 65 por ciento de los mexicanos no denuncia este tipo de delitos por miedo a represalias.
Mientras la Fiscalía General de la República (FGR) reconoció que el 78 por ciento de los casos de extorsión digital quedan sin resolución, organizaciones civiles como México Evalúa advirtieron que las víctimas de estafas espirituales son doblemente vulnerables. En este contexto, las autoridades de seguridad en Chiapas enfrentan un reto doble, detener el crecimiento de esta red y recuperar la confianza de una ciudadanía que se siente desamparada ante un fraude que toca no solo el bolsillo, sino también la intimidad y la dignidad de las personas.









































