Operativos recientes en la región desmantelaron siete aserraderos clandestinos, según la Profepa y la FRIP
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Chiapas enfrenta un desafío ambiental, la tala ilegal de árboles en municipios como Comitán, Altamirano y Ocosingo se ha convertido en un problema estructural que amenaza la biodiversidad y el equilibrio ecológico. El abogado de la Unidad Jurídica Regional de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Óscar Velázquez, señaló que la deforestación clandestina no solo degrada los ecosistemas, sino que también genera ingresos informales para grupos sociales en la clandestinidad.
La situación impacta en las áreas naturales protegidas y terrenos que, aunque no tienen decreto oficial, requieren medidas de conservación. Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Chiapas perdió en 2023 alrededor de 18 mil hectáreas de bosques y selvas, ubicándose entre los estados con mayor deforestación anual en el país.
El problema adquiere también una dimensión social y económica. La tala clandestina provoca conflictos comunitarios, con disputas por la propiedad de la madera y la ocupación de terrenos, mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que más del 12 por ciento de los hogares rurales en la comarca dependen de actividades relacionadas con la explotación forestal, muchas veces informal.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), desmanteló siete aserraderos clandestinos en Altamirano, lo que evidenció que las acciones de supervisión están en marcha. Por otro lado, además de operativos, se necesita una estrategia integral donde los municipios involucrados asuman responsabilidad en la protección de sus bosques, al considerar que el 65 por ciento de los bosques chiapanecos se localiza en zonas rurales bajo administración municipal.
Especialistas advirtieron que, si no se redoblan esfuerzos, el problema continuará expandiéndose. La Comisión Nacional Forestal (Conafor) estimó que la tasa de reforestación en el estado cubre solo el 30 por ciento de las áreas deforestadas, lo que pone en riesgo especies endémicas y la sustentabilidad de recursos naturales vitales para el desarrollo rural y el turismo ecológico de la región.











































