Más de cinco mil escuelas permanecen cerradas, lo que afecta la educación de miles de niños
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En cuatro municipios de la Sierra de Chiapas, un aproximado de 100 plazas docentes vacantes provocaron que el ciclo escolar no arrancara en cinco mil escuelas, lo que afectó a comunidades en Motozintla, Mazapa de Madero, El Porvenir y Siltepec. La cifra reflejó el desajuste entre la demanda educativa y la capacidad de contratación de las autoridades, según informó el coordinador regional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), Edgar Zárate.
Los datos del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica 2022 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) mostraron que, en esta zona, un maestro atiende en promedio 47 alumnos por grupo, mientras que en estas comunidades la proporción supera los 80, lo que evidencia un riesgo para la calidad educativa y el aprendizaje de los niños. La falta de personal no solo afecta a los docentes de grupo, sino también a directores, maestros de música y educadoras, esenciales para un entorno escolar integral.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)reportó que el 67 por ciento de la población en esta región vive en condiciones de pobreza, lo que limita los recursos disponibles para educación privada o tutorías externas. Este contexto hace que la suspensión de clases tenga un impacto social más profundo, puesto que los niños dependen de la escuela pública para acceder a educación formal y alimentación.
La problemática tiene raíces más antiguas, desde finales de 2023 y durante 2024, las escuelas permanecieron cerradas debido a la violencia que aqueja a la región. Según estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los municipios de la Sierra registraron un incremento del 15 por ciento en incidentes violentos que afectaron la movilidad escolar, lo que complica aún más la continuidad educativa y la contratación de personal en zonas de difícil acceso.
Mientras las autoridades educativas no cubran la plantilla completa, las clases permanecerán suspendidas. Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el rezago educativo en la entidad alcanza al 28 por ciento de los niños en edad escolar, lo que podría incrementarse si la falta de maestros persiste. Esta suspensión, lejos de ser un retraso administrativo, reflejó las tensiones entre seguridad, recursos humanos y desigualdad social en una región marginada.











































