Colectivos culturales, ciudadanos y autoridades se organizan para rescatar el inmueble
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El Museo de la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, uno de los recintos más emblemáticos para la memoria e identidad de la capital chiapaneca, reabrió sus puertas tras cinco años de permanecer cerrado bajo resguardo municipal. La noticia fue recibida con entusiasmo por colectivos culturales y ciudadanía, quienes ven en este hecho un paso significativo hacia la recuperación de un espacio vital para la difusión de la historia y la cultura local.
Mariana Villa, explicó que la reapertura ocurrió de manera simbólica, luego de que las autoridades municipales levantaran la custodia que pesaba sobre el inmueble desde 2019. “Nos hacen entrega de las llaves de una manera representativa… le pidieron a los policías que el resguardo se levantaba, que ya podíamos entrar, y pues ese mismo día acudimos al museo”, relató.
Ese sábado, el colectivo que desde hace meses organizaba protestas y actividades culturales en las afueras del edificio, pudo finalmente ingresar. Lo que inicialmente sería un acto de manifestación, terminó convirtiéndose en un momento histórico, el reencuentro con un espacio que había sido inaccesible durante años.
La reapertura, sin embargo, marca apenas el inicio de un largo proceso de recuperación. El museo presenta daños ocasionados por el abandono, paredes con humedad, áreas deterioradas y servicios básicos inactivos. Por ello, las primeras acciones estarán orientadas a la limpieza, fumigación, pintura y revisión de las instalaciones.
“Esta semana nos vamos a reunir con el grupo de personas que ya se ha ofrecido a apoyarnos en estas tareas. Necesitamos calcular los costos de los servicios como luz y agua, y ver qué áreas funcionan y cuáles requieren atención”, detalló Villa. El trabajo comunitario será clave para la rehabilitación, aunque también se prevé gestionar apoyos institucionales.
En ese sentido, la gestión estatal resultó determinante para destrabar el conflicto que mantenía cerrado al museo. Villa adelantó que planean organizar un recorrido con el gobernador de Chiapas, no solo para mostrar las condiciones actuales del recinto, sino también para agradecer la intervención que permitió su reapertura.
A mediano plazo, la meta es devolver al Museo de la Ciudad su vocación original: convertirse en un punto de encuentro para la cultura, la historia y la ciudadanía. “Reiteramos el compromiso de mantener este espacio con una agenda cultural de calidad, y que sea un lugar digno para la cultura y para la sociedad tuxtleca”, subrayó.
El reto es grande, pero la reapertura ya marca una victoria para quienes han luchado por recuperar este inmueble histórico. Tras años de silencio y abandono, el Museo de la Ciudad vuelve a respirar, con la esperanza de consolidarse nuevamente como un espacio vivo y activo en la capital de Chiapas.



















































