Hospitales, escuelas y empresas adoptarán protocolos y programas para garantizar la inclusión
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Chiapas ha marcado un precedente en inclusión con la implementación de la reforma a la Ley Estatal de Autismo. Impulsada por la AC TEA Chiapas y respaldada por instituciones públicas, la iniciativa convirtió a la entidad en pionera regional al articular un modelo que integra salud, educación, seguridad y empleo para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La relevancia de este esfuerzo se entiende en el contexto global. La Organización Mundial de la Salud estimó que uno de cada 100 niñas y niños presenta autismo. En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) 2022 reportó que solo 16 por ciento de personas con discapacidad o condición neurodivergente concluyó la educación básica. En la entidad, el rezago educativo afecta al 50.3 por cientode esta población, lo que evidenció la urgencia de las escuelas modelo anunciadas.
En materia de salud y seguridad, los avances son inéditos. El nuevo hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la comarca será el primero en México con un Protocolo de Emergencias para personas con autismo. La Secretaría de Seguridad del Pueblo diseñó un manual de actuación para casos de extravío o crisis. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut, 2021), el 46 por ciento de las personas con discapacidad en el país carece de atención médica adecuada, dato que da peso a estas medidas.
El área laboral tampoco queda fuera. La Secretaría de Economía y Trabajo lanzó incentivos para empresas que contraten personas con TEA. En paralelo, la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) incorporará materias de inclusión en Pedagogía. Estas acciones respondieron a un panorama crítico, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2023 señaló que solo el 39 por ciento de las personas con discapacidad en México participa en el mercado laboral.
La AC TEA Chiapas insistió en que estos logros son colectivos y ha convocado a asociaciones y ciudadanos a sumarse. Con un 74 por ciento de la población en pobreza, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), incluir a las personas con autismo es un acto de justicia social. Más que programas aislados, se trata de construir un modelo que posicione al estado como ejemplo latinoamericano en atención integral al TEA.





































