Pobladores advirtieron que mantendrán la organización comunitaria y no descartan nuevas acciones si cumplen con la ayuda
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La indignación por la falta de respuesta oficial llevó a habitantes de la zona conocida como el Ramal Costa Rica a bloquear la presidencia municipal y las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Mapastepec. Comunidades como Ruiz Cortines, Nueva Esperanza, La Ceiba y Altamira Uno denunciaron que los daños ocasionados por las recientes lluvias, permanecieron sin atención durante días.
De acuerdo con Protección Civil de Chiapas, en 2024 más de mil 200 comunidades rurales sufrieron afectaciones por lluvias e inundaciones, y en la región costa-selva las intervenciones oficiales solo cubrieron el 37 por ciento de los casos reportados a nivel estatal. Los pobladores señalaron que la presión social fue el único mecanismo que obligó a las autoridades a enviar cuadrillas de reparación, lo que evidenció un rezago en los protocolos de respuesta ante emergencias.
El Ramal Costa Rica concentra alrededor de ocho mil 500 habitantes distribuidos en varias comunidades, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi, 2020). En esta zona, la infraestructura educativa y vial es vulnerable, datos de la Secretaría de Educación estatal indicaron que 12 por ciento de las escuelas en comunidades rurales presentan daños estructurales tras fenómenos climáticos recientes, lo que afecta el acceso a la educación y genera riesgos para estudiantes y personal docente.
Durante la protesta, los comisariados ejidales denunciaron que la lentitud de la respuesta oficial no solo reflejódescuido, sino también desigualdad en la atención de emergencias, un fenómeno que según la Comisión Nacional del Agua afecta al 44 por ciento de los municipios rurales con menor capacidad de respuesta frente a lluvias intensas. Las imágenes y videos difundidos en redes sociales expusieron caminos colapsados y escuelas parcialmente derrumbadas, lo que aumenta la presión sobre las autoridades.
Los pobladores advirtieron que mantendrán la organización comunitaria y no descartan nuevas acciones si no se cumplen los compromisos adquiridos durante la jornada de protesta. Para el municipio, donde 18 por ciento de la población depende de la red eléctrica administrada por la CFE en zonas rurales, la movilización es un recordatorio de que la gestión de riesgos y la atención inmediata a desastres son esenciales para proteger vidas y garantizar la continuidad de servicios básicos.











































