Líderes agrarios acusan a la institución de marginar al campo. La exclusión afecta la sostenibilidad del grano
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La región del Soconusco, corazón de la caficultura chiapaneca, vuelve a alzar la voz ante decisiones que consideran excluyentes. Los productores locales denunciaron su marginación en la reciente conformación del Consejo Regulador del Café, un órgano clave para definir políticas y estrategias de la industria en el estado. La omisión, según líderes del sector, reflejó intereses políticos que distan de la realidad del campo.
Según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), Chiapas concentró más de 120 mil hectáreas de café, de las cuales el Soconusco aportó más de 50 mil, es decir, casi la mitad de la superficie productiva estatal. Esta región no solo es la mayor productora, sino también la que garantiza el 40 por ciento del valor económico total del café chiapaneco, lo que subrayó la magnitud del descontento ante su exclusión.
El delegado de la Unión Nacional de Productores de Café, Indalecio Flores Bahamaca, acusó al director del Instituto del Café de Chiapas (INCAFECH), Jorge Utrilla, de actuar con criterios políticos al omitir la convocatoria a representantes del Soconusco en la reunión realizada en Tuxtla Gutiérrez. Flores Bahamaca argumentó que esta decisión debilitó la unidad del sector y dejó en el limbo la voz de quienes sostienen la producción cafetalera.
La exclusión ocurre en un contexto crítico, el SIAP reportó que el 42 por ciento de los caficultores chiapanecos tiene menos de cinco hectáreas, lo que los hace vulnerables a políticas que no contemplen sus necesidades. Además, la región enfrenta retos sanitarios y climáticos, puesto que más del 30 por ciento de los cultivos están afectados por roya y plagas, y se estima que el 60 por ciento de los ingresos de las familias dependen de la caficultura, lo que evindeció la urgencia de decisiones inclusivas y consensuadas.
Flores Bahamaca urgió al titular del INCAFECH a trasladarse a Tapachula y convocar a los auténticos representantes del sector. Argumentó que las decisiones sobre el café deben construirse desde el territorio, con participación de quienes enfrentan a diario las condiciones del campo, y no desde oficinas desconectadas de la realidad productiva. Para los productores del Soconusco, la inclusión no es solo una cuestión política, sino un paso necesario para garantizar la sostenibilidad y competitividad del café chiapaneco.










































