Impulsan regulación para proteger a consumidores y pequeños productores frente a prácticas que sustituyen la leche entera
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Durante los últimos años, la producción de quesos en varias entidades del país ha enfrentado cuestionamientos sobre la autenticidad de sus ingredientes. Al menos 36 queserías, según el Senado de la República, han sido señaladas por elaborar productos con grasa de origen animal o sustitutos de leche, en lugar de leche entera de vaca. Esta práctica pone en riesgo tanto la economía de los pequeños productores como la confianza del consumidor.
El legislador José Sabino Herrera Dagdug explicó que la problemática se concentró en estados como Chiapas, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, donde pequeños lecheros dejaron de vender su leche a las queserías. Esto no solo afecta la producción local, sino que fomenta la llegada de sustitutos que reducen la calidad del producto final, esto desvía la cadena de valor lejos de los productores originales.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en México existe un aproximado de 13 mil productores de leche registrados, de los cuales un 18 por ciento se encuentra en riesgo de perder clientes ante la expansión de queserías que usan sustitutos. Asimismo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que en la entidad la producción lechera cayó un 12 por ciento en los últimos cinco años en algunas zonas de alta demanda.
La iniciativa que analiza la Comisión de Ganadería del Senado busca regular la elaboración de quesos y garantizar que aquellos etiquetados como “hechos con leche entera de vaca” cumplan con esa especificación. El objetivo, enfatizó Herrera Dagdug, es proteger tanto a los consumidores como a la economía de los pequeños productores, al asegurar que la industria cumpla normas de calidad. Según la Procuraduría Federal del Consumidor, hasta el 2024 se registraron 27 denuncias relacionadas con etiquetado engañoso en productos lácteos.
El legislador adelantó que las modificaciones propuestas incluirán inspecciones y sanciones para las empresas que incumplan, lo que prioriza la salud pública y la transparencia en el mercado. Con ello, se espera que se revierta la tendencia de dependencia de sustitutos en el sector quesero y que se fortalezcan las economías locales, que en la actualidad representan el 14 por ciento de los ingresos agrícolas en las regiones afectadas. La meta es equilibrar desarrollo industrial con respeto a la producción tradicional y a los consumidores que exigen calidad real en los productos lácteos.





































