Filmado en el pueblo natal de su madre, el videoclip reforzó el vínculo entre identidad, herencia y empoderamiento artístico
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Tamara Flores no llega para adaptarse: llega para redefinir. Su voz se abre paso entre idiomas, raíces y emociones con la naturalidad de quien ha aprendido a habitar dos mundos. En “Chingona”, su más reciente sencillo, la cantante y bailarina vienesa de ascendencia mexicana demostró que la fuerza también puede sonar elegante, y que la vulnerabilidad no está reñida con el poder.
La artista consolida así una propuesta que trasciende la fusión cultural para convertirse en una declaración de identidad. Si en su anterior canción nos mostró un diálogo poético con la naturaleza, en “Chingona” convierte esa búsqueda interior en afirmación: un canto a las mujeres que se reconstruyen desde el dolor, con ritmo, carácter y orgullo.
Tamara no se limita a cantar, sino que traduce la experiencia femenina en un lenguaje universal. Su estilo combina la intensidad de los ritmos latinos con la precisión estética centroeuropea, generando un sonido híbrido, sólido y personal. Entre versos en alemán y español, su música respira diversidad y conciencia.
El videoclip, grabado en el pueblo natal de su madre, no es solo un acompañamiento visual: es una carta abierta a sus orígenes. En él, Tamara vuelve al territorio que la formó para transformarlo en símbolo de empoderamiento, al fusionar lo íntimo con lo colectivo, lo ancestral y lo contemporáneo.
En “Chingona”, Tamara Flores no busca agradar: busca resonar. Su música habita ese punto exacto entre la fuerza y la sutileza, donde lo personal se vuelve universal. Y es ahí, entre dos idiomas, dos culturas y una sola convicción, donde su voz encuentra su forma más auténtica. Con este lanzamiento, Tamara reafirmó que la música no solo es una expresión estética, sino una herramienta de reconstrucción personal y colectiva. Cada nota, cada verso, encarna el eco de una generación que transforma su historia en poder.
¿Cómo te sientes ahora que lanzaste tu nuevo sencillo “Chingona”? “En este momento me siento muy agradecida porque he recibido mucho amor en los comentarios de mi videoclip en YouTube. Justo ayer hicimos una premier en un cine y la experiencia fue maravillosa. Siento que la canción salió en un momento idóneo y la gente empieza a conectar con el tema, lo que hace esta aventura mucho más grandiosa”, aseveró.
De hecho, vi en tus redes sociales que compartiste un poco sobre la presentación de la canción y se me hizo algo bastante asombroso. Pude observar que incorporaste el uso de instrumentos musicales como la flauta. ¿Cómo surgió la idea de montarla para tu sencillo? “Claro, fue muy divertida la presentación y justo la flauta llevo tocándola desde hace muchos años, fue el primer instrumento que empecé a dominar. Entonces, al sentirme con toda esa experiencia, me brinda una seguridad que no te puedo describir con palabras. Así que, aproveché esa fortaleza para montar un buen performance que suelo realizar en conciertos y diversas presentaciones que me permitan integrarlo. Siento que al final, la flauta es otra extensión de mí, de mi cuerpo y que puedo utilizarla sin ningún miedo para ayudar a reforzar el mensaje a través de la música”, detalló.
Tengo entendido que también eres bailarina, pero ¿cómo fue para ti el hecho de afrontar el reto de implementar el canto, la interpretación de la música a través de un instrumento y el baile, en un solo acto, siendo que es muy difícil dominar cada una de estas ramas del arte? “A mí me encanta abordar distintos ángulos del arte, desde los siete años hago música, bailo y toco algún instrumento. Entonces, es una situación que me sale de forma muy natural y es que de niña me costaba mucho estar quieta.
Tengo que confesar que es un reto muy grande, pero la verdad, solo me preocupo en fluir con naturaleza, en dejarme llevar por mi instinto artístico, por disfrutar y conectar con lo que yo hago, ya que, solo de esa forma llegas a dominar diversas habilidades que te permiten potenciar más tus presentaciones en vivo, que te hacen crecer como artista y que te hacen destacar en otros rubros que jamás creíste que lo harías. Por lo tanto, en pocas palabras fue un reto grande, pero se afrontó con mucha madurez y compromiso”, puntualizó.
Creo que uno de los elementos que resaltaron en esta canción de “Chingona” es la coreografía que se mostró en el videoclip. Muchos pensarían que solo es un complemento, pero funge también como el alma del sencillo, porque se le da forma a la música a través del cuerpo. “Muy cierto lo que dices, cuando grabamos el video en Acatlán, en principio fue difícil para mí encontrar a las bailarinas adecuadas, porque yo no conocía a tantas bailarinas, pero se me ocurrió escribirle a una amiga mía y de la nada ya me encontraba rodeada de seis personas que lo hicieron extraordinario.
La verdad que la energía y la sinergia que se desarrolló con ellas fue muy lindo. Me hubiera encantado verme más involucrada en el tema del movimiento detrás de cámara, pero como estuve mucho tiempo frente a ella, fue difícil como que encontrar ese equilibrio entre actuar y dirigir. Al final, quedé muy satisfecha con el resultado final y con la fuerza que se muestra en el videoclip a la hora de ejecutar la coreografía, logró cumplir con su objetivo que era divertir y al mismo tiempo dejar en claro el poder femenino”, explicó.
En tus redes sociales vi que compartiste el detrás de cámaras de la grabación del videoclip de “Chingona”, en donde se muestra parte del proceso creativo y todo el trabajo que conlleva sacar un sencillo. Creo que es un gesto muy grande el que expongas una parte de esta aventura. “Siento que es muy importante ver ese proceso porque luego uno no dimensiona u otros no saben lo mucho que se trabaja para llegar a este tipo de resultados. Aunque el video dura entre dos minutos y medio o tres, engloba una parte de la creatividad de todos aquellos que nos involucramos en el proyecto.
Entonces, siento que toda esa curva de aprendizaje y cada una de las etapas fueron muy bonitas, me llenó el corazón y quise compartir un poco de ello, también quiero destacar que recibimos mucho apoyo por parte del pueblo y la comunidad de Acatlán. En resumidas cuentas, la experiencia colectiva fue maravillosa”, afirmó.
¿De qué habla “Chingona”? “Para mí ahí se refleja el poder que tiene cada mujer y cada persona, se trata de ese fuego que cada uno de nosotros tenemos y transmitir ese sentido de una mujer empoderada”, aseguró.
Al momento de grabar el video musical en Acatlán, supongo que tuviste la oportunidad de platicar y conocer a muchas personas en distintos contextos, conversar con ellos y conocerlos a través de la palabra. Por lo tanto, al tener tú esta vena artística te alimentas de todo ello para crear arte, pero ¿qué tan importante son para ti las historias? “Muy importante, justo en uno días va a salir un pequeño documental que hicimos sobre las personas de esa región. Eso, me dio la oportunidad de conocer a una mujer llamada Lupita, la cual tiene más de 90 años y es la única persona de Acatlán que todavía habla totonaco y siento que conocer su historia fue algo muy especial.
Aunque no lo creas, se llega a sentir la energía de ella y llegó un momento donde recordó varias palabras en totonaco, de hecho, nos confesó que llevaba muchísimos años sin utilizar esa lengua y, eso sin duda alguna me dejó fascinada, me encantó su cultura y todo lo que ella representa hoy en día. La verdad, es que podríamos narrar muchas historias en cada shot del documental, pero es una tarea muy grande, sin embargo, eso demuestra que las historias son importantes y tienen un peso especial en cualquier tipo de arte”, indicó.
El videoclip tiene mucho contenido, lo hicieron dinámico, hay coreografía, hay música, es muy colorido. ¿Cómo fue el retomar todos estos elementos para aterrizarlos en una idea y desarrollar “Chingona”? “Mi novio fue el director del video y al principio el plan era ir a México, hacer el video solo nosotros dos, buscar un lugar donde grabar y empezar a rodar. No obstante, al llegar a Acatlán, mis planes cambiaron y todo fue muy claro, nos dimos cuenta que teníamos todos los elementos para armar un buen contenido.
Acatlán tiene mucho por ofrecer, la planificación del video fue muy divertida, muchas personas de la región se ofrecían a salir, nos ayudaron, nos permitieron grabar en el techo de las casas, nos prestaron incluso un burrito que sale en el resultado final y una infinidad de cosas más. Entonces, toda la idea se formó de una manera muy rápida; todo el tema de planificación nos llevó un mes y grabamos en tres días, en horarios de seis de la mañana hasta 10 de la noche y el resultado fue genial”, recordó.
¿Qué faceta de Tamara Flores quedó atrás después de estrenar “Chingona”? “Quedó atrás de mí una parte insegura, ahora soy más honesta conmigo mismo y mientras permanezca esa honestidad, todo estará bien. La Tamara Flores que tenía miedo del futuro quedó ahí rezagada, pero ahora voy más segura de lo que mi proyecto y yo como artista puedo ofrecer. Ahora soy una artista más comprometida y con mayor visión de lo que quiere lograr”, finalizó.










































