La falta de transparencia y de apoyo financiero los mantiene en incertidumbre
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La incertidumbre crece entre los productores de caña de azúcar de la región Costa de Chiapas. A pocas semanas del inicio de la zafra 2025-2026, el gremio enfrenta uno de los escenarios más críticos de los últimos años, deudas acumuladas, maquinaria inservible y un presunto desvío de recursos que ha dejado a los socios sin acceso a créditos internos, según denunciaron en una asamblea encabezada por el representante del grupo 104-Delicias, Romeo Coutiño Rueda.
La preocupación no es menor. Chiapas aportó alrededor del ocho por ciento de la producción nacional de caña, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), y más de 12 mil familias dependen de esta actividad en la región. Sin embargo, los cañeros afirmaron que la mala administración dentro de su unión ha mermado su capacidad de operación. Las cosechadoras se encuentran descompuestas, y los préstamos que antes funcionaban como apoyo solidario hoy están suspendidos por falta de fondos.
A esto se suma un mercado adverso. En Chiapas, el precio promedio por tonelada de azúcar se mantiene en 14 mil pesos, mientras que en Guatemala alcanza los 16 mil pesos y en Colombia supera los 17 mil, según reportes de la Organización Internacional del Azúcar. Las diferencias en valor han limitado la competitividad de los cañeros locales, quienes afirmaron que el bajo precio interno responde también al rezago de miles de toneladas que no fueron exportadas tras la zafra anterior.
La falta de transparencia en el manejo de los recursos dentro de las uniones cañeras ha sido un problema recurrente. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, más del 45 por ciento de los productores agrícolas en la comarca reportaron dificultades para acceder a créditos o apoyos por irregularidades administrativas en sus organizaciones. Coutiño Rueda advirtió que esta situación puso en riesgo el arranque de la zafra, que podría retrasarse más allá del 15 de noviembre.
Mientras tanto, los socios exigen auditorías y claridad en las cuentas. Denunciaron que los insumos comprados fuera de la asociación resultan más baratos que los que les ofrece su propia agrupación, lo que ha levantado sospechas sobre la existencia de proveedores privilegiados. En un contexto donde el campo chiapaneco genera el 18 por ciento del valor nacional de la caña molida, los productores advierten que la falta de rendición de cuentas no solo compromete la próxima zafra, sino la confianza en todo el sistema cooperativo.






































