Autoridades sanitarias llamaron a reforzar la higiene, desinfección de aulas y el reporte inmediato de síntomas para evitar brotes mayores
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La enfermedad de virus Coxsackie, conocida como “boca, manos y pies” ha comenzado a circular en al menos 11 escuelas de la frontera sur de Chiapas, lo que ha generado preocupación entre padres y docentes. Aunque los contagios se concentran en Tapachula, Suchiate y Tuxtla Chico, las autoridades advirtieron que la rapidez de transmisión puede convertir cualquier aula en un foco de infección si no se aplican medidas preventivas inmediatas.
Los menores de uno a 10 años concentraron más del 70 por ciento de los contagios, lo que convierte a la infancia en el grupo más vulnerable. Los síntomas, como fiebre, llagas en la boca y erupciones en manos y pies, obligan a la suspensión temporal de clases en los grupos afectados, con la intención de frenar la propagación. Pese a esto, solo el 0.5por ciento de los casos requiere hospitalización, lo que indica que, aunque no grave, la enfermedad demanda atención y control constante.
El riesgo no solo se limita a los niños enfermos, el ausentismo escolar y el estrés en familias son consecuencias inmediatas de la propagación. De acuerdo con registros estatales, el 85 por ciento de los brotes escolares se controla mediante intervención temprana, lo que refuerza la importancia de informar cualquier síntoma y aplicar protocolos de higiene estrictos en las escuelas.
La desinfección frecuente de aulas y superficies, el lavado constante de manos y la vigilancia activa se han convertido en las herramientas más efectivas para limitar los contagios. Hasta el momento, el 91 por ciento de las escuelas de Tapachula ha recibido orientación preventiva, mientras que la Jurisdicción Sanitaria VII mantiene un monitoreo constante para detectar posibles nuevos casos.
Especialistas y autoridades coincidieron en que la coordinación entre padres, docentes y personal de salud es fundamental. La rápida acción, junto con campañas de información y seguimiento, busca garantizar que el virus Coxsackie no se convierta en un problema mayor, protegiendo la salud infantil en toda la región fronteriza.






































