Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y San Cristóbal concentran la mayoría de denuncias por delitos sexuales en el estado
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Durante los primeros ocho meses de 2025, Chiapas registró un aumento del cinco por ciento en los casos de acoso y abuso sexual, lo que confirma una tendencia sostenida en los últimos tres años. De acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), las denuncias pasaron de 394 en 2024 a 412 en el presente año, lo que reflejó que la violencia sexual de género continúa siendo uno de los delitos más denunciados en la entidad.
El 80 por ciento de las víctimas son mujeres adultas y el 20 por ciento niñas y adolescentes, cifras que evidenciaron la vulnerabilidad persistente de los grupos femeninos. Abril fue el mes con mayor número de carpetas abiertas, al acumular 12 denuncias solo por acoso sexual. Las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y San Cristóbal de Las Casas concentraron el 65 por ciento de los reportes, según registros de la Fiscalía.
La institución informó que, hasta agosto, 14 personas han sido detenidas por estos delitos, de las cuales cinco ya cuentan con sentencia condenatoria. A nivel estatal, el 80 por ciento de los casos fueron judicializados, aunque especialistas en derechos humanos señalaron que la cifra negra, podría superar el 70 por ciento, lo que sugiere una brecha considerable entre los delitos cometidos y los sancionados.
A escala nacional, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó que la comarca ocupa el lugar 17 en denuncias por delitos sexuales, con una tasa de 7.3 casos por cada 100 mil habitantes. Asimismo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, estimó que el 97 por ciento de las mujeres víctimas de acoso no denuncian, por miedo a represalias o desconfianza institucional.
La Fiscalía recordó que desde 2022 opera la Fiscalía Especializada para la Atención de Casos de Hostigamiento y Acoso Sexual y Laboral, creada para fortalecer la atención con perspectiva de género. No obstante, organizaciones feministas insistieron en que la atención debe ser más rápida y empática, puesto que el incremento del cinco por cientoregistrado este año no solo reveló más denuncias, sino también la persistencia de una cultura de violencia que el sistema judicial aún no logra contener.






































