Redes sociales y crimen organizado impulsan la venta de especies, con graves impactos ecológicos y sanitarios
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En la Costa de Chiapas, el tráfico de fauna silvestre se ha convertido en una de las prácticas más lucrativas y menos perseguidas del crimen organizado. Desde Tapachula hasta Tonalá, especies como el mono araña, el loro nuca amarilla y los dragoncitos del Tacaná son capturadas y vendidas a través de redes sociales o rutas clandestinas. Este corredor biológico, antes símbolo de biodiversidad, hoy funciona como una autopista para el contrabando animal.
El valor económico detrás de este delito explica su expansión. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), estimó que el tráfico de vida silvestre genera más de 10 mil millones de dólares anuales en el mundo y ya es la cuarta actividad ilícita más rentable, después de las drogas, las armas y la trata de personas. En México, dos mil 500 especies están en riesgo, según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y el 70 por ciento de los decomisos nacionales proviene del sur del país, con Chiapas a la cabeza.
El secretario de Catdog A.C. y Premio Miguel Álvarez del Toro, Efraín Orantes, advirtió que el crimen organizado integró esta práctica a su estructura criminal. En 2023, junto con Profepa, se decomisaron 10 ejemplares de mono araña, aunque por cada uno de ellos mueren al menos 10 más. Además, uno de cada cinco animales confiscados no sobrevive al rescate.
El daño ecológico es profundo. Los monos y loros dispersan semillas y sostienen el equilibrio de los bosques; su pérdida fragmenta ecosistemas y acelera la degradación ambiental. Pero también hay un impacto sanitario, estos animales portan enfermedades zoonóticas y se tornan agresivos al crecer en cautiverio. En la Sierra Madre, incluso niños son reclutados para capturar salamandras, vendidas en 600 pesos y revendidas en Asia por hasta cuatro mil dólares.
Sin presencia institucional en la zona Costa, el tráfico opera con libertad. Los decomisos en la entidad aumentaron un 35 por ciento en la última década, mientras México ocupa el noveno lugar mundial en venta de fauna por Internet, de acuerdo con la Interpol. San Cristóbal de Las Casas funciona ya como centro de acopio de especies extraídas de Comitán y Tapachula. Si no se refuerza la vigilancia, el territorioperderá no solo animales, sino una parte esencial de su identidad natural.











































