Más de 70 por ciento de los pasajeros desconocen protocolos de seguridad en las unidades
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El transporte público en Tuxtla Gutiérrez se ha convertido en un factor determinante de la inseguridad vial. Según la Cruz Roja local, seis de cada 10 accidentes en la capital involucran colectivos o taxis, un indicador que reflejó no solo la densidad del servicio, sino también prácticas de conducción arriesgadas y deficiencias en la supervisión del sector.
El reporte de la benemérita institución indicó que los percances no son incidentes menores, los pasajeros y peatones resultan con lesiones graves en casi el 45 por ciento de los casos, mientras que el 12 por ciento de los accidentes implica vehículos particulares que colisionan con unidades de transporte colectivo. Esta situación evidenció una vulnerabilidad sistemática para quienes dependen del servicio a diario.
Los puntos críticos identificados incluyen rutas específicas, 90, 91, 58, 53, 52, 87 y 137, donde la incidencia de accidentes supera el promedio de la ciudad, y arterias como los libramientos Norte y Sur, así como el Boulevard Belisario Domínguez, que concentran el 38 por ciento de los incidentes viales. Estas vías, pese a ser estratégicas para la movilidad, se han vuelto escenarios recurrentes de choques.
Los accidentes tienden a concentrarse durante las horas pico, cuando el flujo vehicular aumenta y la presión por cumplir horarios eleva el riesgo de colisiones. De acuerdo con la Cruz Roja, el 62 por ciento de los accidentes ocurre entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana, y de las 17:00 a las 20:00, mientras que el 28 por ciento de las unidades involucradas exceden los límites de velocidad permitidos o presentan fallas mecánicas al momento del accidente.
Frente a este panorama, expertos y autoridades llamaron a reforzar la regulación del transporte público, implementar controles de velocidad, mejorar la señalización y revisar el estado de las unidades. Además, la Cruz Roja recomendó campañas de concientización entre conductores y usuarios, dado que el 74 por ciento de las personas que utilizan el servicio a diario desconocen los protocolos de seguridad vial establecidos. La combinación de supervisión y educación se presenta como clave para reducir la incidencia de accidentes en la capital chiapaneca.











































