El aumento de insumos, como el ámbar, y costos de traslado elevan precios y reducen márgenes de ganancia
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El sector artesanal de Tapachula enfrenta una crisis que amenaza su subsistencia. Según la Cámara de Comercio local, las ventas de productos manuales han disminuido hasta en un 50 por ciento durante los últimos meses, en paralelo con un incremento de los costos de producción que ha encarecido insumos básicos como el ámbar y pigmentos utilizados en piezas tradicionales. Esta situación genera preocupación entre los artesanos, quienes dependen del comercio local para sostener sus ingresos.
El alza en materiales reflejó un aumento de entre 30 y 40 por ciento en algunos insumos, derivado del incremento en combustibles y transporte, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, sobre precios al productor. Para muchos artesanos, esto ha reducido los márgenes de ganancia y obliga a repensar los precios de venta, lo que puede impactar la competitividad frente a productos importados.
La limitada llegada de turistas y visitantes también ha afectado el flujo comercial. Estadísticas de la Secretaría de Turismo señalaron que Tapachula recibió un 25 por ciento menos de visitantes nacionales e internacionales en el último trimestre, lo que limita el acceso de los artesanos a compradores potenciales fuera del mercado local. Para algunos, los cruceros y visitantes ocasionales representan los picos de venta más significativos, pero son esporádicos.
Otro factor que agravó la situación es la inseguridad. Informes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública mostraron que la incidencia delictiva en zonas comerciales ha incrementado en un 18 por ciento respecto al año anterior. Esto ha llevado a los artesanos a acortar sus horarios de atención, lo que afecta la productividad y la posibilidad de recuperar pérdidas económicas.
Ante este panorama, los productores artesanales solicitaron mayor apoyo institucional y la creación de espacios de comercialización. La Secretaría de Agronegocios ha otorgado apoyos que permiten a los artesanos mantener puntos de venta fijos, lo que ha ayudado a estabilizar parte de sus ingresos. La invitación a la ciudadanía es clara, adquirir piezas locales no solo preserva tradiciones culturales, sino que respalda la economía familiar de los artesanos.






































