Desde hace cuatro años opera como un comedor y centro de atención para mascotas en situación de calle
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
En el fraccionamiento El Zoque, al norte de Tuxtla Gutiérrez, existe un proyecto que, aunque pequeño en infraestructura, ha generado un impacto profundo en la vida de animales callejeros y en la comunidad que lo rodea. Se trata de Michi Espacio, una iniciativa de carácter totalmente ciudadano fundada y sostenida por Mari Carmen Mancilla, quien hace cuatro años comenzó a alimentar a un grupo de gatos que rondaban la zona. Lo que inició como una labor aislada, impulsada por la preocupación ante la creciente cantidad de felinos sin hogar, terminó convirtiéndose en un refugio comunitario que hoy atiende, esteriliza y acompaña a decenas de animales en situación de abandono.
“Este proyecto desde hace cuatro años… comenzamos a alimentarlos y posteriormente a esterilizarlos… actualmente de 50 gatitos que logramos esterilizar pues solo hay 15… el espacio es un comedor comunitario tanto para gatitos como para perritos”, relató Mancilla. Su voz refleja el compromiso de quien ha encontrado una misión personal en la protección animal, pese a las limitaciones económicas y la ausencia de apoyos institucionales.
La esterilización ha sido una de las herramientas más importantes para evitar la sobrepoblación. En cuatro años, Michi Espacio ha logrado intervenir a medio centenar de gatos del fraccionamiento, reduciendo de manera visible la cantidad de camadas callejeras. Sin embargo, la organización no solo atiende a los animales residentes, muchos otros llegan de manera intermitente durante la tarde, la noche y la madrugada en busca de alimento, convirtiendo el lugar en un punto seguro dentro de un entorno urbano donde el maltrato y el abandono aún son frecuentes.
El sostenimiento del proyecto recae casi en su totalidad en la labor diaria de Mancilla, quien ha desarrollado distintas actividades para financiar las esterilizaciones, la compra de alimento y los gastos veterinarios. “El Michi Espacio con recurso propio… vendo semillas, dulces a granel… hago comidas de temporada… para amortiguar un poco el gasto que me genera tener este pequeño refugio”, explicó. En Navidad, por ejemplo, prepara lasañas, bacalao, galletas artesanales y postres que ofrece entre conocidos y vecinos. Todo lo recaudado se invierte directamente en los animales.
Además de rescatar y esterilizar, el proyecto enfatiza la importancia de la adopción responsable, un tema especialmente sensible en temporada decembrina. Cada año, incrementan los casos de personas que buscan regalar mascotas sin considerar el compromiso que implica su cuidado. “Los niños piden su regalo de Navidad… y desafortunadamente no tienen la conciencia de pensar que un animal no es un juguete… lo ideal es enseñarles que van a adoptar”, señaló Mancilla.
Con el objetivo de promover hogares responsables y reunir apoyo para continuar con las labores del refugio, Michi Espacio participará este domingo 7 de diciembre en un evento de adopción organizado por Huellas Chiapas, que se llevará a cabo en el parque Tuchtlán, de 9:00 de la mañana a 4:00 de la tarde. Ahí se realizará una colecta de alimento para perros y gatos, además de una pasarela de adopción.
Las organizaciones participantes llevarán a los animales que actualmente tienen bajo resguardo para que más personas puedan conocerlos y, eventualmente, integrarlos a una familia. Se trata de una oportunidad para sensibilizar a la ciudadanía, reforzar la importancia de la esterilización y sumar apoyos que permitan a refugios independientes como Michi Espacio seguir operando.




















































