El Poder Judicial de Chiapas avanza hacia un modelo más humano y transparente bajo la dirección de su magistrado presidente
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
El Poder Judicial de Chiapas atraviesa una etapa de reorganización profunda bajo la conducción del magistrado presidente Juan Carlos Moreno Guillén, quien ha colocado la cultura de paz, la profesionalización y el enfoque humanista como ejes de una transformación institucional que empieza a reflejarse en resultados tangibles. Su gestión ha insistido en un Poder Judicial más cercano, ordenado y transparente.
Uno de los avances más notables es el fortalecimiento de los Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos, que hoy ocupan un papel estratégico en la justicia laboral. La firma del Convenio Marco de Colaboración con el Centro de Conciliación Laboral consolidó una agenda conjunta para capacitar, certificar y profesionalizar a las y los servidores públicos encargados de estas tareas.
Moreno Guillén ha reiterado que la conciliación es más que un proceso técnico, es un paso indispensable para disminuir la confrontación y abrir la puerta a una justicia más ágil. La alianza interinstitucional garantiza que los conflictos laborales se atiendan primero con diálogo y no con confrontación, reduciendo tiempos y costos para las personas trabajadoras.
La visión se complementa con un impulso decidido a la justicia con perspectiva de género. Desde las Mesas de Seguimiento a Víctimas de Feminicidio hasta reformas al Código Penal en delitos como pederastia y violencia de género, Moreno Guillén ha promovido decisiones que fortalecen la protección a mujeres y niñas, esto deja claro que la tolerancia institucional hacia estas violencias llegó a su fin.
Bajo su liderazgo, el Poder Judicial obtuvo la certificación NMX-R-025 en Igualdad Laboral y No Discriminación, un estándar que empuja a las dependencias públicas a garantizar ambientes laborales más justos. La certificación no solo transforma la vida interna de la institución; también repercute en un servicio más sensible hacia quienes acuden a los juzgados.
El trabajo de campo ha sido una constante en la agenda de Moreno Guillén. Sus recorridos por sedes judiciales en diversas regiones del estado han permitido detectar rezagos, necesidades estructurales y ámbitos donde la atención a usuarios requiere un giro más empático. Para él, mejorar las condiciones laborales es mejorar la calidad del servicio.
Los juzgados de oralidad representan otro de los cambios estratégicos que se preparan. La transición hacia la oralidad civil y familiar modernizará los procedimientos y reducirá la saturación procesal, al marcar uno de los avances más relevantes en los próximos meses. Capacitación y tecnología serán claves en este proceso.
En materia penal, Moreno Guillén ha reconocido el esfuerzo del personal jurisdiccional, en especial en cateos, audiencias y vinculaciones. Para él, la justicia penal eficiente es parte fundamental de la garantía de seguridad pública, un componente que no puede desligarse de la confianza social.
La cultura de paz es un hilo conductor en toda su administración. El programa “La justicia es La Paz” sintetiza esta filosofía: un modelo que apuesta por el diálogo, el entendimiento comunitario y el fortalecimiento de la convivencia. Es una idea que busca permear escuelas, instituciones y vida pública.
Otro pilar central ha sido la cultura de prevención. En 2025, el Poder Judicial reforzó su participación en acciones de protección civil y capacitaciones internas, lo cual prepara al personal para escenarios de riesgo y promoviendo la responsabilidad institucional en la gestión de emergencias.
El año también marcó el bicentenario del Poder Judicial de Chiapas, una oportunidad para reafirmar el compromiso histórico con la ciudadanía. La participación en la Asamblea Plenaria de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos y la colaboración con el Tribunal Electoral fortalecieron la agenda interinstitucional que Moreno Guillén ha impulsado sin pausa.
Con una combinación de nuevas políticas, reformas estructurales, cercanía con la ciudadanía y un enfoque humanista, la gestión de Juan Carlos Moreno Guillén continúa construyendo un Poder Judicial más moderno, confiable y sensible. Una institución que, bajo su liderazgo, transita hacia una justicia que genera paz, protege derechos y renueva la confianza pública.





































