Afectados denunciaron que grupos locales vinculados al crimen organizado los despojaron con amenazas de muerte
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Los conflictos agrarios han tomado fuerza en los últimos años en Chiapas, como resultado de ello, se obtiene desestabilización social, inseguridad y familias desplazadas que dejan su patrimonio para salvaguardar su integridad. El ejido Nueva Independencia, municipio de Ángel Albino Corzo experimenta una problemática de esa índole, donde alrededor de 55 familias exigieron a autoridades estatales un retorno seguro a sus hogares.
Según el Registro Nacional de Personas Desplazadas internamente de la Secretaría de Gobernación, la comarca, acumuló un total de 11 mil 998 personas expulsadas por violencia o conflictos comunitarios, esto coloca a la entidad en la lista de las demarcaciones territoriales más afectadas por este fenómeno.
Ante el miedo a futuras represalias que atenten contra su integridad física y la de sus familiares, los afectados difundieron un vídeo en las múltiples plataformas digitales, donde ocultaron su identidad para hacer un llamado a las fuerzas armadas y solicitar el apoyo del aparato de seguridad institucional estatal, explicaron que desde hace un año se han acercado a la Fiscalía de la región Frailesca sin obtener alguna respuesta ante su llamado de auxilio.
Lo anterior, reforzó el dato de que tres de cada 10 órdenes de aprehensión contra personas que fomentan conflictos comunitarios quedan sin ejecutarse, confirmó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en el Censo Nacional de Impartición de Justicia Estatal, lo que alimenta la impunidad y la repetición de agresiones contra comunidades vulnerables.
Las 55 familias sostuvieron que existen pruebas sobre familias que mantienen nexos con grupos criminales, esto último con el objetivo de apoderarse de cultivos y tierras, según indicaron, el grupo agresor se encuentra constituido de 20 ejidatarios de Nueva Independencia, quienes no dudaron de amenazar de muerte a quienes se resistían a otorgar su patrimonio y otros fueron desaparecidos sin saber su paradero hasta la fecha.
Asimismo, los desplazados agregaron que hay rumores que una vez más esta célula delictiva intentará operar con violencia, por lo tanto, confían en el Estado de Derecho y el plan de seguridad para desarticular estos grupos ejidatarios y garantizar un pronto retorno a los desplazados.











































