El alza en precios y la carga tributaria han reducido el margen de operación para múltiples estaciones
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El sector empresarial del Soconusco mantiene en el centro de la conversación el tema de los incentivos fiscales, privilegio que la zona norte de México posee y que en Chiapas se desea replicar para reducir el impacto de la inflación en los combustibles. El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación, Tapachula, Abel Ruiz Méndez, detalló que las labores logísticas son fundamentales para el funcionamiento de la economía local, por lo tanto, es esencial tener acceso a financiamiento y programas que amortigüen dicho costo.
El uso de hidrocarburos en la entidad y su precio fluctuante impacta de manera directa el bolsillo de los empresarios y más en una de las entidades con el mayor costo de gasolina del país, con un promedio de entre 1.5 y 2.3 pesos por litro por encima de estados fronterizos del norte a la falta de estímulos fiscales, según la Procuraduría Federal del Consumidor, de tal manera que esto es considerado por el sector como una competencia desleal.
El Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto Sobre la Renta, son dos términos económicos que gozan de estímulos fiscales en la región norte de México, por consiguiente, permite que los empresarios mitiguen el alza en costos y mantengan márgenes de ganancias sostenibles a mediano y largo plazo, por el contrario, en la comarca la economía agrícola queda en rezago en temas de producción y transporte, debido a los altos costos operativos que se registran durante la planeación de envío de los productos que comercializa la entidad.
Ruiz Méndez, afirmó que, en periodos pasados, se brindaban todas las facilidades para otorgar financiamiento público a los productores agrícolas, quienes representan el principal motor económico del estado y que hoy carecen del respaldo gubernamental, la actual problemática, sustenta que, el territorio es de los estados con menor acceso al financiamiento empresarial, puesto que solo el 8.6 por ciento de las unidades económicas obtiene un crédito formal, conforme a las estadísticas recabas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Al verse reducidas las posibilidades de financiamiento, los productores recurren a otras instancias para obtener liquidez, aunque en el proceso acepten tasas que no les favorecen. Por ende, solicitaron a las autoridades una homologación para reducir la carga tributaria y aumentar la competitividad en otras regiones.











































