Las presiones externas y prácticas agrícolas fuera de la reserva obligan a replantear estrategias de conservación
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Chiapas al contar con una gran diversidad de reservas ecológicas y paisajes turísticos ha demostrado que funciona como una de los pulmones forestales más importantes del país, el Parque Nacional Lagunas de Montebello sobresale por su actividad turística y por ser un perímetro que alberga miles de especies en cuanto a flora y fauna, en ese sentido, es una zona frágil que requiere todas las medidas de protección para su sostenibilidad a largo plazo.
De acuerdo con datos oficiales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Montebello resguarda 139 cuerpos de agua distribuidos en miles de hectáreas protegidas, estos lagos forman parte de un sistema interconectado a nivel de cuenca que se extiende sobre cuatro municipios, lo que convierte a la reserva en un regulador natural del entorno regional, esto evita que las temperaturas se eleven en los tiempos de sequía.
La biodiversidad es uno de sus mayores valores, registros federales señalaron que las áreas naturales protegidas en México cubren alrededor del 11 por ciento del territorio nacional, y Montebello es una de las más emblemáticas por la combinación de ecosistemas forestales, cuerpos de agua y riqueza cultural. En este entorno, el turismo no es un complemento menor, sino una actividad que sostiene a comunidades locales mediante servicios, gastronomía y recorridos guiados.
Sin embargo, la presión no proviene del interior del parque, sino de su periferia, información técnica de la propia Conanp advirtió que alrededor de 81 mil hectáreas fuera de la zona núcleo influyen en la salud de los lagos, en especial cuando comunidades aledañas utilizan fertilizantes y pesticidas que alteran la pureza del agua, de ahí que la estrategia actual apueste por una transición agroecológica que reduzca impactos antes de que lleguen al corazón de la reserva.
El modelo de turismo sustentable se sostiene también en el pago de derechos de acceso, según cifras oficiales, México cuenta con 232 áreas naturales protegidas, y los recursos recaudados se concentran en la Hacienda federal para redistribuirse entre ellas. En Montebello, este mecanismo no solo regula el acceso sin extracción, sino que refuerza la idea central de que visitar el parque implica asumir una responsabilidad compartida en la preservación de una de las áreas naturales más importantes de la entidad.











































