La ubicación de la despachadora, en una zona de tránsito constante, incrementó el temor a un posible accidente
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Tuzantán, la preocupación vecinal surgió de la cercanía cotidiana con un riesgo que podría escalar en segundos. La instalación reciente de una planta de Gas LP sobre el tramo carretero Xochiltepec encendió las alertas entre habitantes que advirtieron de una operación sin controles visibles, justo en una zona de tránsito constante y crecimiento habitacional. El temor es palpable entre sus pobladores, quienes desean prevenir cualquier posible siniestro que comprometa su integridad física y patrimonial.
El Gas LP es uno de los combustibles más utilizados en el país, pero también uno de los más peligrosos si no se maneja bajo estrictas normas de seguridad. De acuerdo con datos de Protección Civil federal, más del 30 por ciento de los accidentes industriales en México están relacionados con hidrocarburos y gas LP. A ello se suma que siete de cada 10 siniestros ocurren por fallas humanas o negligencia en los protocolos de operación, según reportes oficiales del sector.
Otras estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, indicaron que el 62 por ciento de las emergencias por fugas de gas se registraron en zonas cercanas a carreteras o áreas urbanas en expansión, donde la respuesta inmediata se complica. En Chiapas, además, el 85 por ciento de los hogares utiliza Gas LP, lo que incrementa la exposición colectiva a posibles incidentes si es que las plantas continúan su operación sin supervisión constante.
La normativa existe, pero su aplicación es clave, de acuerdo a cifras de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) se identificó que cuatro de cada 10 instalaciones de gas inspeccionadas en el sureste del país presentaron irregularidades en medidas de seguridad, señalización o capacitación del personal. Para los vecinos de Xochiltepec, la presencia de prácticas de riesgo reforzó la percepción de una operación fuera de control.
Más que una denuncia aislada, lo que emerge es una exigencia preventiva, dado que, la Coordinación Nacional de Protección Civil ha documentado que el tiempo de reacción ante una explosión por gas LP puede ser menor a tres minutos, lapso insuficiente para evacuar zonas pobladas. En Tuzantán, el llamado ciudadano apuntó a evitar que la omisión convierta una advertencia en tragedia y aumentar la supervisión con la intención de minimizar cualquier riesgo.











































