La expansión busca frenar la pérdida de ecosistemas estratégicos y proteger servicios ambientales como el agua y regulación climática
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) son espacios geográficos que reciben protección por parte del Estado debido a la diversidad de flora y fauna que poseen, así como, ser los principales pulmones naturales de la entidad. Por ende, Chiapas aceleró en tan solo tres meses su red de estos espacios con la intención de modificar el mapa ambiental y dejar claro que la preservación requiere recursos, vigilancia y acuerdos sostenibles con el paso de los años.
De acuerdo con Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la comarca perdió más de 250 mil hectáreas de cobertura forestal entre 2001 y 2023, una presión constante sobre selvas, bosques y zonas húmedas. Frente a este escenario, las nuevas ANP buscaron frenar la degradación de ecosistemas estratégicos y proteger servicios ambientales que sostienen a comunidades enteras, como el agua y la regulación climática.
Casos como Mina Banderas, en Pantepec, evidenciaron esa apuesta, dado que, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, los bosques de montaña aportaron hasta 30 por ciento de la captación hídrica regional en zonas altas, además de ser refugio de especies emblemáticas. Blindar estas áreas responde a una lógica de seguridad ambiental a mediano plazo.
En municipios como Jitotol, la protección de humedales, corredores biológicos y áreas comunitarias también abre la puerta a modelos de manejo local. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ha documentado que las ANP con participación comunitaria reducen hasta 50 por ciento los cambios de uso de suelo, en comparación con zonas sin esquemas de conservación voluntaria.
Con al menos 57 Áreas Naturales Protegidas vigentes, la región se mantiene entre los estados con mayor superficie bajo alguna categoría de conservación, según cifras oficiales del sector ambiental. No obstante, el reto crece al mismo ritmo que el mapa protegido, dado que la Auditoría Superior de la Federación ha advertido que más del 40 por ciento de las ANP en el país enfrenta carencias de vigilancia y presupuesto.











































