Entre la presión de costos y la responsabilidad social, este alimento sigue ocupando un lugar central en la vida cotidiana de Chiapas
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El precio del kilogramo de tortilla en Chiapas se mantiene actualmente en un rango de entre 22 y 26 pesos, luego de un reciente ajuste de un peso aplicado en algunas regiones del estado, informó la Industria de la Masa y la Tortilla “Somos Chiapas”, organismo que agrupa a productores y comercializadores del alimento básico más consumido por la población.
De acuerdo con representantes del sector, esta estabilidad en los precios no debe interpretarse como una disminución de los costos de producción, sino como un esfuerzo de contención ante el constante incremento de los insumos y gastos operativos que enfrentan las tortillerías, lo cual impide una reducción del precio al consumidor en el corto plazo.
José Luis Gómez Aguilar, consejero del organismo, explicó que la elaboración del producto se ha encarecido de manera sostenida debido al aumento en materias primas esenciales como el maíz y la harina, así como en servicios indispensables para la operación diaria, entre ellos gas, energía eléctrica, agua potable y refacciones para maquinaria.
“Los insumos continúan subiendo y eso se refleja directamente en el precio final. No hay condiciones para bajar los costos”, afirmó el dirigente, al subrayar que el sector atraviesa una etapa compleja en la que mantener la operación resulta cada vez más oneroso.
El reciente ajuste de un peso por kilogramo, detalló Gómez Aguilar, fue necesario para hacer frente a la presión financiera que viven los productores, sobre todo luego de que desde diciembre se registraran alzas en diversos productos de consumo general como refrescos, botanas, pan industrial, cerveza, cigarro y agua embotellada, lo que ha elevado el costo de vida y los gastos de los negocios.
A este panorama se suma el aumento del 13 por ciento al salario mínimo, vigente desde el 1 de enero y que lo ubica en 315 pesos con 04 centavos diarios, además del incremento de un peso en el transporte público, factores que también impactan en la cadena de costos del sector.
“La tortillería no es ajena a esta realidad económica”, subrayó Gómez Aguilar, al señalar que los pequeños y medianos productores son los más vulnerables ante este entorno inflacionario, puesto que carecen de los márgenes financieros de las grandes empresas.
El consejero aclaró que el precio actual no representa una ganancia extraordinaria para los productores, sino el mínimo necesario para operar sin pérdidas.
“No hay margen para reducir el precio del kilogramo de tortilla; incluso, si se hablara de un precio justo, tendría que ser mayor”, expresó, al tiempo que pidió comprensión a los consumidores, quienes también enfrentan dificultades económicas.
En este sentido, explicó que una tortillería promedio debe cubrir no solo la compra de maíz o harina, sino también gastos como renta del local, mantenimiento de maquinaria, pago de personal, licencias, impuestos y servicios, rubros que se han encarecido de manera constante durante los últimos meses.
Asimismo, destacó que el sector busca evitar prácticas monopólicas y mantener una competencia sana que permita garantizar el abasto en las distintas regiones del estado, desde las zonas urbanas hasta las comunidades rurales más apartadas.
“Es importante que haya equilibrio: que el consumidor pueda acceder a un producto básico y que el productor tenga condiciones para seguir trabajando”, enfatizó.
Gómez Aguilar recordó que en Chiapas la tortilla no es solo un alimento, sino un elemento central de la cultura y la identidad, por lo que su producción y distribución deben cuidarse con responsabilidad social.
Finalmente, hizo un llamado a la población para priorizar el consumo de tortilla de maíz sobre la de harina, como una forma de respaldar la producción local y conservar uno de los alimentos más representativos de la dieta mexicana. Reiteró que se harán esfuerzos por mantener los precios estables, aunque advirtió que nuevos incrementos en insumos o servicios podrían reflejarse nuevamente en el costo al público.
Por otra parte, representantes del sector continuaron promoviendo el consumo de la tortilla de maíz, al considerarla de mayor calidad, más nutritiva y más saludable que otras presentaciones industrializadas, además de ser un producto estrechamente ligado a la economía campesina.
“Consumir tortilla de maíz es apoyar al productor local, al campesino y a las pequeñas tortillerías que generan empleo”, señalaron.
Otro de los escenarios que plantea el organismo es impulsar una campaña de ordenamiento del sector, con la finalidad de que se garantice la licencia de funcionamiento de todos los establecimientos y que aquellos que operan de manera irregular sean sometidos al orden legal, con el objetivo de evitar competencia desleal y asegurar condiciones equitativas para todos.
“La regularización es fundamental. No puede haber negocios que operen sin cumplir con normas sanitarias, fiscales o de seguridad, porque eso afecta al consumidor y a quienes sí cumplen”, advirtió Gómez Aguilar.
Cabe recordar que el año pasado, la propuesta del Congreso del Estado de estandarizar el precio del kilogramo de tortilla en 17 pesos no prosperó, debido a que los propios productores consideraron inviable sostener ese precio ante el aumento de costos.
En aquel momento, diversos representantes del sector alertaron que imponer un precio por debajo de los costos reales de producción pondría en riesgo la viabilidad de cientos de tortillerías, especialmente las de menor tamaño, lo que podría derivar en cierres, pérdida de empleos y problemas de abasto.
Hoy, con el precio oscilando entre 22 y 26 pesos, los industriales sostienen que se trata de un rango que refleja de manera más realista la situación económica actual, aunque reconocen que sigue siendo un tema sensible para la población, sobre todo para las familias de menores ingresos.
En Chiapas, donde una parte importante de la población vive en condiciones de vulnerabilidad, cualquier aumento en productos básicos impacta directamente en la economía doméstica, por lo que la tortilla continúa siendo un termómetro del poder adquisitivo.
Especialistas en economía local coinciden en que, mientras persista el alza en energéticos, transporte y materias primas, será difícil que el precio de la tortilla registre una baja significativa, por lo que el reto está en contener nuevos incrementos y mejorar la eficiencia productiva.
En este contexto, la Industria de la Masa y la Tortilla “Somos Chiapas” reiteró su disposición al diálogo con autoridades estatales y municipales para buscar mecanismos de apoyo, como tarifas preferenciales en servicios, acceso a financiamiento y programas de modernización de maquinaria, que permitan reducir costos sin afectar la calidad ni el empleo.
“La tortilla es un bien social, no solo un producto comercial. Por eso necesitamos políticas públicas que reconozcan su importancia”, puntualizó Gómez Aguilar.
Mientras tanto, los productores continúan haciendo esfuerzos por mantener el precio dentro de rangos manejables, conscientes de que cada peso adicional repercute directamente en la mesa de los hogares chiapanecos.
Así, entre la presión de los costos y la responsabilidad social, la tortilla sigue ocupando un lugar central en la vida cotidiana del estado, reflejando no solo la dinámica del mercado, sino también los retos estructurales de la economía regional.
Las tortillas de maíz blanco nixtamalizado no solo son un pilar fundamental de la gastronomía mexicana, sino también un alimento con importantes beneficios para la salud y la nutrición. En Maíz Maya, fábrica especializada en tortillas mexicanas elaboradas de manera tradicional en España, este producto ancestral cobra vida con calidad, sabor y respeto por la tradición.
UN ALIMENTO ANCESTRAL CON RESPALDO CIENTÍFICO
De acuerdo con especialistas de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), la tortilla de maíz aporta una cantidad significativa de calcio, proteína y energía. Gracias al proceso de nixtamalización —que consiste en cocer el maíz con cal alimentaria— se incrementa la disponibilidad de nutrientes, haciendo que las tortillas sean una opción nutricionalmente valiosa.
El calcio, por ejemplo, es esencial para la salud ósea, el correcto funcionamiento muscular y del sistema nervioso, además de ayudar a prevenir enfermedades como la osteoporosis.
RICA EN FIBRA Y ALIADA DE LA DIGESTIÓN
Las tortillas de maíz contienen altas cantidades de fibra, lo que favorece una digestión saludable y proporciona una mayor sensación de saciedad. Este beneficio resulta especialmente útil para quienes buscan controlar su peso, dado que ayuda a mantener el apetito bajo control.
BAJAS EN CALORÍAS Y GRASAS
Una tortilla de maíz tradicional aporta aproximadamente 64 kcal, mientras que una tortilla de maíz nixtamalizada contiene alrededor de 53 kcal. Esta característica convierte a las tortillas de Maíz Maya en una opción saludable frente a otros productos derivados del maíz, sin renunciar al sabor auténtico.
ANTIOXIDANTES Y NUTRIENTES ESENCIALES
Las tortillas de maíz contienen betacaroteno, un potente antioxidante que combate los radicales libres y contribuye a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, además de favorecer una piel saludable.
Asimismo, son una excelente fuente de ácido fólico, nutriente clave especialmente para mujeres embarazadas, puesto que es esencial para el correcto desarrollo del feto y la prevención de defectos congénitos.
ENERGÍA SOSTENIDA SIN AZÚCARES AÑADIDOS
A diferencia de otros alimentos ricos en carbohidratos refinados, las tortillas de maíz proporcionan energía de forma estable, sin depender de azúcares añadidos. Esto ayuda a evitar picos de glucosa en la sangre y a mantener un nivel energético equilibrado durante el día.
ALIADAS CONTRA LA OSTEOPOROSIS
Gracias a su alto contenido de calcio fácilmente absorbible, el consumo regular de tortillas de maíz nixtamalizado contribuye a fortalecer los huesos y prevenir padecimientos relacionados con su debilitamiento.
Además de las tortillas, Maíz Maya ofrece una amplia variedad de productos tradicionales mexicanos elaborados con maíz nixtamalizado, como:
-Totopos de maíz, ideales para acompañar guacamole o salsas.
-Chalupitas, pequeñas tortillas fritas con múltiples combinaciones.
-Tlayudas, grandes tortillas crujientes típicas de Oaxaca.
-Huaraches de masa, una delicia alargada cubierta de frijoles, carne y otros ingredientes.
Maíz Maya se dedica a preservar y difundir la tradición culinaria mexicana en España y Europa. Sus tortillas de maíz nixtamalizado, también conocidas como Tortillas Maya, se elaboran siguiendo métodos tradicionales que garantizan calidad, sabor y autenticidad.
Las tortillas de maíz son una excelente opción para incluir en la dieta diaria por sus múltiples beneficios nutricionales. Ya sea en tortillas blancas, chalupitas, tlayudas o huaraches, Maíz Maya conecta al consumidor con las raíces de la auténtica cocina mexicana.




















































