Investigaciones alertan sobre la pérdida de hábitats y el riesgo social para comunidades que dependen de estos ecosistemas
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Los sistemas lagunares de la Costa chiapaneca, fundamentales para la biodiversidad y la economía de comunidades pesqueras, enfrentan un proceso silencioso, pero constante de deterioro. Estudios recientes advierten que varias lagunas están perdiendo profundidad y superficie debido al arrastre de sedimentos desde las zonas montañosas, una problemática ambiental que ya comienza a impactar de manera directa a la vida silvestre y a las poblaciones que dependen de estos ecosistemas.
Investigaciones realizadas mediante el análisis de imágenes satelitales y trabajo de campo han revelado una disminución progresiva en la profundidad de diversas lagunas costeras de Chiapas, un fenómeno conocido como asolvamiento. Este proceso implica el relleno gradual de los cuerpos de agua con sedimentos, lo que modifica su dinámica natural y reduce su capacidad para albergar especies acuáticas.
El investigador José Díaz Gallegos explicó que el origen del problema se encuentra en la erosión de las zonas altas del estado, donde la pérdida de cobertura vegetal y los cambios en el uso del suelo facilitan que grandes cantidades de sedimento sean arrastradas por los ríos hasta desembocar en lagunas y bocabarras.
“Nos percatamos de que… algunas lagunas están empezando a tener reducción… está habiendo un asolvamiento, un proceso de rellenamiento de las lagunas…”.
Entre los sitios más afectados se encuentra la laguna La Joya Buenavista, un sistema clave para la biodiversidad y la pesca en comunidades como Puerto Arista, Cabeza de Toro y El Manguito. En esta zona, los sedimentos transportados por los ríos están modificando la profundidad del cuerpo lagunar, lo que dificulta la reproducción y supervivencia de diversas especies de peces y crustáceos.
Otro punto crítico es la descarga del río Lagartero, que desemboca en la laguna de Paredón. Ahí, los estudios ya han documentado la pérdida aproximada de 28 hectáreas de superficie lagunar, áreas que con el tiempo se han transformado en tierra firme, alterando de manera irreversible el ecosistema.
“Hemos detectado problemas en la laguna La Joya Buenavista… ya tenemos un inventario de alrededor de 28 hectáreas que se han perdido de laguna”.
Las consecuencias de este fenómeno son profundas y abarcan tanto el ámbito ambiental como el social.
Desde el punto de vista ecológico, la reducción de la profundidad altera los hábitats acuáticos, limita la oxigenación del agua y reduce la disponibilidad de refugios y zonas de reproducción para numerosas especies.
“Los impactos son múltiples… hay una reducción de los hábitats… eso impacta a las sociedades porque al final de cuentas mucha gente vive de esa actividad”.
En el plano social, la disminución de la pesca repercute directamente en los ingresos de las familias que dependen de esta actividad como principal fuente de sustento. La escasez de producto obliga a muchos pescadores a buscar alternativas fuera de sus comunidades, generando migración forzada y un relevo generacional cada vez más limitado en el sector pesquero.
Uno de los casos más alarmantes se localiza dentro de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, específicamente en la Laguna Cerritos, cercana a la comunidad de Las Lauras. De acuerdo con los diagnósticos científicos, este cuerpo de agua se encuentra prácticamente perdido debido al avanzado grado de asolvamiento.
“Esa Laguna Cerritos es la primera laguna que empezó a tener problemas de asolvamiento… ya llegamos al diagnóstico de que esa laguna está prácticamente perdida”.
Especialistas advierten que, si no se atiende este problema de manera integral con acciones que incluyan la restauración de cuencas, el manejo adecuado del suelo y la conservación de manglares, el deterioro de los sistemas lagunares continuará avanzando. De no frenarse esta tendencia, no solo estará en riesgo la biodiversidad costera de Chiapas, sino también el sustento y la permanencia de comunidades enteras que históricamente han vivido en estrecha relación con estos ecosistemas.











































