La presencia de aguas negras generó condiciones insalubres y la suspensión de servicios médicos esenciales
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Huixtla, la atención médica de urgencia quedó paralizada y es que el cierre del área de Urgencias y, de Pediatría en el Hospital se debió al colapso del sistema de drenaje que ha provocado la presencia de aguas negras dentro del inmueble. La emergencia sanitaria se transformó en una crisis hospitalaria que obligó a suspender servicios esenciales.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, Chiapas se ubica entre las entidades con mayor presión sobre su red hospitalaria, con más del 60 por ciento de sus hospitales en funcionamiento con infraestructura antigua. En el momento que la instalación de una unidad médica colapsa, como ocurrió en Huixtla, la capacidad de respuesta regional se reduce de inmediato y deja a miles de personas sin atención cercana.
El cierre del área de Pediatría expuso una de las grandes deficiencias del sistema de salud en la entidad. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la comarca concentró una de las poblaciones infantiles más altas del país, con casi el 35 por ciento de sus habitantes menores de 18 años. Trasladar a niñas y niños enfermos a Tapachula no solo implica riesgos médicos, sino también costos y retrasos que muchas familias no pueden asumir.
La situación también mostró una debilidad estructural en el mantenimiento hospitalario, dado que, datos de la Auditoría Superior de la Federación han señalado que una parte significativa de los hospitales públicos en México presenta rezagos en sistemas básicos como drenaje, agua potable y ventilación. Estas fallas, si no se atienden a tiempo, terminan convirtiéndose en focos de riesgo sanitario para pacientes y personal.
Mientras no exista una postura oficial ni una fecha clara para la reapertura, el hospital operará con áreas cerradas y soluciones temporales. En ese sentido, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, más del 70 por ciento de la población depende de los servicios públicos de salud, el colapso del drenaje en un hospital no es un problema interno, por el contrario, es una alerta sobre la fragilidad del sistema y el costo humano de la omisión institucional.











































