Iniciaron un plantón indefinido ante el incumplimiento de pagos por ascensos, horas incrementadas y una deuda histórica
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La tensión en el sector educativo de Chiapas ha escalado a un punto crítico, la mañana de este martes, las puertas de la Secretaría de Educación del Estado amanecieron bloqueadas por cientos de integrantes del nivel de Secundarias Técnicas de la Sección 7 del SNTE-CNTE. Lo que inició como una exigencia de diálogo se ha transformado en un plantón indefinido, dejando en claro que la paciencia del magisterio se ha agotado tras meses de promesas incumplidas.
La movilización, impulsada por trabajadores de las 126 escuelas técnicas de la entidad, no es un evento aislado, sino la culminación de un proceso de irregularidades financieras y administrativas que afectan directamente el sustento de cientos de familias. Los manifestantes denuncian que los pagos correspondientes a ascensos, cambios de centro de trabajo e incrementos de horas procesos validados legalmente debieron verse reflejados desde diciembre pasado, sin embargo, al día de hoy, las cuentas bancarias de los docentes permanecen sin rastro de dichos depósitos.
Para los docentes, el problema no es solo la falta de liquidez en las arcas estatales, sino una gestión ineficiente que califican como una “barrera burocrática” deliberada. Según los voceros del movimiento, el flujo de los trámites se detiene sistemáticamente en dos oficinas clave de la dependencia: las direcciones de Planeación y de Personal.
Fabián Ruvalcaba, representante de la Sección 7, fue contundente al señalar la cronología del incumplimiento.
“…con el objetivo de que la autoridad nos pueda resolver cuándo va a impactar todo lo que tiene que ver con el proceso que realizamos en julio-agosto del 2025… dijeron que el 15 de enero tampoco se llevó a cabo el impacto… y hoy ya en febrero tampoco ha impactado este beneficio”.
Ruvalcaba enfatizó que la Secretaría de Educación en Chiapas ha utilizado a estas dependencias como filtros para postergar el impacto económico de procesos ganados por derecho. “Ellos son los que a veces le han puesto trabas a los trámites que tienen que ver con el subsistema federalizado”, afirmó, sugiriendo que existe una falta de voluntad política para agilizar la justicia laboral de los maestros chiapanecos.
Más allá de los retrasos recientes de 2025, el conflicto arrastra una sombra de injusticia que data de hace años. Los docentes de las áreas de Artes y Tecnología se encuentran en el epicentro de una disparidad salarial que los sitúa en desventaja frente a sus colegas del resto del país.
Existe un pendiente que supera la década, pero que tuvo un punto de inflexión legal el 7 de enero de 2020, cuando se firmó un decreto presidencial para regularizar la situación de estos trabajadores. No obstante, en Chiapas, el documento parece ser letra muerta.
“…es un documento que firmó el mismo presidente Obrador… Chiapas es el único estado en el cual los trabajadores de secundarias técnicas trabajan, pero les pagan una parte con recurso de FONE y otro tanto con recurso estatal”, denunció Ruvalcaba.
Esta estructura de pago híbrida no solo complica la transparencia de los recursos, sino que genera lagunas en las prestaciones y la seguridad social de los docentes, quienes exigen la federalización total de sus plazas para garantizar la igualdad de condiciones.
Los docentes han advertido que no liberarán las instalaciones hasta que se instale una mesa de negociación resolutiva, donde no solo se reciban documentos, sino que se firmen compromisos de pago inmediatos con fechas fijas.











































