Se plantea un modelo de crecimiento industrial basado en empleo y cooperación entre México y el país vecino
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La reelección de la dirigencia de Cámara Nacional de la Industria de Transformación, Tapachula abrió una etapa en la que el organismo industrial busca dejar atrás la lógica local para colocarse como un actor de integración regional, con Guatemala como socio natural. En una frontera donde la economía formal convive todos los días con prácticas informales, la apuesta por alianzas comerciales binacionales aparece como una vía para ordenar flujos de insumos, capital y consumo que ya existen, pero operan sin estructura ni certidumbre.
Uno de los ejes que sostiene esta estrategia es el acceso al financiamiento, un rezago histórico para pequeñas y medianas empresas del sur del país. De acuerdo con datos de la banca de desarrollo y organismos empresariales, solo alrededor del 35 por ciento de las mipymes en México acceden a crédito formal, una brecha que se acentúa en estados como Chiapas, donde la falta de capital limita el crecimiento industrial y la generación de empleo. La vinculación con múltiples financieras busca reducir ese cuello de botella.
El acercamiento con cámaras empresariales guatemaltecas respondió también a un problema de contrabando que afecta a ambos lados de la frontera. Estimaciones citadas por autoridades fiscales señalaron que hasta el 10 por ciento del comercio que cruza la frontera sur lo hace por vías informales, lo que impacta la recaudación y la competitividad de las industrias establecidas. Frente a ese escenario, la cooperación entre cámaras se plantea como un mecanismo para desplazar lo ilegal mediante rutas comerciales formales y acuerdos entre productores.
Registros oficiales de migración y turismo indicaron que Guatemala se mantiene como uno de los principales países de origen de visitantes extranjeros a la entidad, y que su consumo tiene un peso relevante en sectores como comercio, servicios y hospedaje, en especial en municipios fronterizos como Tapachula.
La promoción de los Polos de Desarrollo busca conectar inversión, experiencia industrial y empleo en una región que ha quedado al margen de los grandes corredores productivos del país. Datos del sector industrial señalaron que más del 60 por ciento del empleo formal en la entidad se concentra en actividades no industriales. En ese contexto, las alianzas con Guatemala dejaron de ser una opción y se convirtieron en una necesidad estratégica para el desarrollo del sur.











































