Tras dos años fuera del foco, la agrupación regresa con un disco que retrata crecimiento, sacrificio y una identidad que evoluciona sin perder raíz
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Hay discos que no anuncian una etapa; la cierran con precisión. La Despedida es ese gesto calculado con el que Nivel regresa después de dos años fuera del foco público, no para reclamar un lugar, sino para demostrar cuánto han crecido. El álbum es una declaración de madurez construida desde la memoria, el riesgo y el estilo.
Casi pioneros de la nueva escuela del regional mexicano, Nivel entendió desde temprano que el sonido también es identidad. Lo demostraron cuando colaboraron con Junior H en los primeros pasos de ambos y cuando bautizaron su propuesta como Takuache, el cual es una mezcla de música, camionetas intervenidas y la cultura de Los Ángeles convertida en estética sonora.
En La Despedida honran esas raíces con un pulso nostálgico, pero se permiten transicionar hacia una producción más moderna y detallista. Las canciones giran alrededor del hombre que se construye a sí mismo a fuerza de trabajo, incluso si eso implica sacrificar amor, ocio o estabilidad. Es el retrato del inmigrante que persigue el sueño americano con una deuda moral hacia sus padres.
El álbum explora la pérdida de la inocencia en las calles, las carencias que marcan comunidades enteras y las decisiones que cuestan una relación. Pero también celebra la amistad, la emoción de encontrar a la persona indicada y la admiración por colegas con quienes comparten visión generacional.
La colaboración con Los Primos Del Este en “Arrancarte” reforzó esa idea de evolución sin ruptura. Entre canciones que rozan el éxtasis y otras que habitan el duelo, Nivel construyó un contraste emocional que no busca complacencia, sino honestidad. La Despedida no es un adiós definitivo; es el sonido de crecer sin perder el pulso que los hizo distintos.
Si no me equivoco, la próxima semana estrenan su álbum La Despedida. Cuéntenme, ¿cómo se sienten ahora que están a punto de liberar todo este material? “Muy bien. La verdad es que este disco nos tomó alrededor de dos años para completarlo. Fue un proceso largo, en el que cada canción tuvo su tiempo y su cuidado. Por fin vamos a lanzarlo, y sentimos una mezcla de emoción y responsabilidad. Es un sonido un poco distinto al que habíamos hecho antes; cambiamos la forma de grabar, experimentamos con nuevas ideas y estilos. Estamos ansiosos y esperando que la gente reciba este trabajo de la forma en que nosotros lo sentimos y lo vivimos mientras lo creábamos”, mencionaron.
Estuve viendo sus redes sociales y noté que estuvieron un buen tiempo inactivos. “Sí, fue un periodo largo. Al principio fue un poco extraño volver a organizar promoción, logística y toda la parte de la industria después de ese tiempo de pausa. Pero también nos sirvió para reflexionar y reencontrarnos con nuestra música desde un lugar más profundo, para entender qué queríamos decir y cómo queríamos hacerlo ahora”, detallaron.
¿Cómo fue reencontrarse con esta parte de la música, después de dos años inactivos? “Al principio se sintió extraño porque llevábamos mucho tiempo sin sacar nada. Volver a trabajar con el equipo nos recordó los primeros días, cuando empezamos en 2019 y 2020, y todo era más puro, más intenso, el amor por la música era lo más grande. Ahora todavía sentimos ese amor, pero también entendemos que las cosas cambian, que la música cambia y nosotros cambiamos con ella. Fue bonito recordar esa emoción y redescubrir lo que significa grabar y compartir nuestra música”, contestaron.
Escuché la canción “Casi Algo” y me gustó mucho. La letra me pareció muy distinta dentro del género.“Gracias. Sí, principalmente nos inspiramos en experiencias personales. La mayoría de nuestras letras surgen de relaciones, de enamorarse, de los momentos intensos que se viven con otra persona. Cada integrante aporta desde su propia experiencia, pero la base es siempre lo que sentimos y vivimos. Esas emociones nos permiten escribir de manera honesta y transmitir algo real al público, que pueda conectarse de verdad con lo que decimos”, destacaron.
Eso es interesante porque Enrique Bunbury mencionaba que los artistas se inspiran en el mundo que los rodea. Ustedes también hacen eso, ¿no? “Sí, claro. Las experiencias cotidianas y las relaciones son nuestra mayor fuente de inspiración. Cada vivencia, cada sentimiento, cada error o acierto en la vida se traduce en música. Es lo que hace que nuestras canciones tengan vida y que conecten con la gente; no es algo que inventamos, sino que vivimos primero y luego lo compartimos”, expresaron.
Supongo que también debe ser difícil aterrizar esas emociones en papel, ¿cómo afrontan la hoja en blanco?“Para nosotros, la música nace primero como sensación. No empezamos con la letra, sino con la melodía. Cuando sentimos la emoción, la traducimos en acordes, en ritmo, y luego agregamos las palabras que reflejan lo que queremos transmitir. Es un proceso más emocional que racional. Si la canción debe ser triste, la melodía primero refleja eso, y después la letra se ajusta a ese sentimiento. Es extraño, pero es nuestra forma de crear sentimos primero y escribimos después”, afirmaron.
Entonces hay una especie de imágenes mentales que guían cómo va a sonar la canción. “Exactamente. Cuando componemos, pensamos en cómo queremos que alguien se sienta al escuchar la canción, no solo qué notas tocar o qué acorde usar. Sabemos que ciertos sonidos generan emociones específicas, como alegría, nostalgia, adrenalina. Es algo casi mágico, pues hay una parte científica en cómo los acordes afectan al oyente, pero nosotros lo sentimos más que lo pensamos”, añadieron.
Y en situaciones emocionales difíciles, como un corazón roto, ¿cómo funciona la música como acompañante? “La música puede ser un espejo. Si estás dolido, escuchar algo triste ayuda a procesar la emoción. No es solo consuelo; a veces potencia lo que sientes y te permite atravesarlo, vivirlo y entenderlo. Por eso elegimos canciones que no solo entretienen, sino que acompañan al oyente en distintos momentos de su vida”, agregaron.
Hablemos del álbum. ¿Por qué lo titularon La Despedida? “El nombre refleja dejar atrás lo que fue para abrir una nueva etapa. Es un mensaje profundo, que consiste en cerrar ciclos, aprender de lo que pasó y avanzar con algo nuevo. Musicalmente, representa un nuevo comienzo para nosotros como banda y como compositores. Queremos que cada canción refleje ese proceso de transformación y crecimiento”, expusieron.
Vi que el álbum tendrá 15 canciones. ¿Fue pensado como un disco completo desde el inicio o como una compilación de canciones? “Las primeras ocho canciones se crearon con la intención de un disco, con planificación y enfoque. Las otras siete ya estaban guardadas, listas para salir en algún momento. Esta mezcla permitió un álbum versátil, que combina distintos estilos y emociones, desde lo romántico hasta lo más acelerado y festivo”, indicaron.
¿Cómo ha mejorado la banda desde 2019 en cuanto a lírica y musicalidad? “La experiencia es clave. Al principio, nuestras canciones eran sobre diversión y la vida de joven, aunque ya tocábamos románticas. Con el tiempo, aprendimos a equilibrar esos temas con madurez, a contar historias más profundas y a transmitir emociones que conecten con distintas generaciones. Hemos crecido en nuestra forma de componer, de armonizar y de presentar nuestra música”, puntualizaron.
Esa transición hacia lo romántico, ¿fue un cambio de mentalidad dentro de la banda? “Sí. Hubo muchas conversaciones sobre cómo adaptarnos a lo que suena hoy, pero también sobre mantener nuestra identidad. Queríamos un sonido que nos definiera y que conectara con la gente, sin perder lo que nos hizo únicos. Fue un proceso de diálogo, de escucha y de experimentación constante”, externaron.
Y lograron ese equilibrio entre tendencia y autenticidad. “Exacto. Aquí en Estados Unidos, la cultura de las trocas siempre ha estado presente. Combinamos lo romántico con esa estética y con historias de la vida cotidiana, y eso nos ha permitido mantener un estilo propio que también se conecta con la actualidad”, reconocieron.
También son un referente cultural para la comunidad latina aquí, representando un segmento que a veces no tiene voz. “Sí, nos sentimos orgullosos y conscientes de nuestra responsabilidad. Algunos de nosotros vivimos con miedo por el estatus legal, pero nos alegra poder representar nuestra cultura y nuestras experiencias. Queremos que nuestra música no solo entretenga, sino que también dé identidad y visibilidad a quienes muchas veces no tienen voz”, sostuvieron.
Como compositores, ¿cómo manejan la expectativa y vulnerabilidad de un proyecto de dos años? “Es espantoso, la verdad. Hay dudas, miedos, cuestionamientos. Te preguntas si la gente entenderá lo que quisiste expresar, si conectará o no. Pero confiamos en nuestra música y en nuestro trabajo, y con fe y dedicación en la promoción, creemos que todo saldrá bien”, reiteraron.
¿Qué temas abarca La Despedida? “Es un mix de emociones. Desde canciones románticas y de desamor, hasta lujuria y corridos acelerados. Cada tema refleja distintas facetas de la vida como el amor, pérdida, amistad, celebración, crecimiento. Queremos que el álbum sea un espejo de lo que vivimos y de lo que muchos experimentan también”, profundizaron.
¿Cómo ha evolucionado la banda musicalmente en estos últimos dos años? “Es una mezcla de sonidos nuevos y tradicionales. Nuestro productor incorporó tendencias actuales, respetando nuestra identidad y nuestro estilo. Esa colaboración permitió fortalecer la química del grupo y darle al álbum una frescura que nos representa plenamente”, recordaron.
Durante el tiempo inactivo, ¿cómo fue reconectar con ustedes mismos? “Tomamos un break para enfocarnos en nuestro crecimiento personal. Fue un tiempo de introspección y reflexión. Eso nos permitió alinear nuevas ideas, nuevas visiones y regresar a crear con una mentalidad renovada, más madura y consciente de lo que queremos transmitir”, subrayaron.
La perfección en la creación, ¿cómo la manejan? “Al principio uno se obsesiona, quiere controlar todo y cada detalle. Pero con experiencia aprendimos que el perfeccionismo no garantiza éxito. A veces la canción que menos esperas es la que más conecta. Lo importante es el amor que le pones a la música y la sinceridad con la que compartes tu trabajo”, señalaron.
Para cerrar, ¿qué parte de Nivel murió y resurgió con La Despedida? “Nuestra mentalidad anterior. Durante este proceso nos dimos cuenta de que la versión que éramos antes ya no existe. Ahora iniciamos una nueva etapa, más madura, más abierta y con un sonido renovado que refleja todo lo que hemos vivido y aprendido como banda y como personas”, finalizaron.












































