Autoridades ambientales advirtieron que perder cobertura forestal reduce la infiltración hídrica
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: AEJANDRO LÓPEZ
A medida que la cobertura forestal disminuye en el Volcán Tacaná, aumenta la presión sobre las fuentes que abastecen de agua al Soconusco, una región cuya actividad agrícola y crecimiento urbano dependen de los escurrimientos que nacen en la parte alta de la reserva. La degradación ambiental dejó de ser un problema ecológico aislado y se convirtió en un riesgo directo para el suministro doméstico y productivo.
Desde las laderas del Tacaná se alimentan sistemas que abastecen a Tapachula, Cacahoatán y Unión Juárez, además de municipios como Huixtla, Mazatán y Ciudad Hidalgo. Datos de la Comisión Nacional del Agua indicaron que en esta franja habitan más de 430 mil personas vinculadas a cuencas que dependen de la montaña, lo que amplía la dimensión social del deterioro forestal.
De acuerdo con la Comisión Nacional Forestal, la comarca ha registrado pérdidas superiores a 30 mil hectáreas de cobertura forestal por año en distintos periodos recientes, una tendencia que compromete zonas estratégicas de recarga. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía también ha documentado que alrededor de 15 por ciento del territorio estatal presenta degradación del suelo, condición que reduce la infiltración y acelera el escurrimiento superficial.
La función ecológica del bosque va más allá de la captación de agua, dado que contribuye a regular avenidas en temporada de lluvias y a disminuir la erosión en pendientes pronunciadas. Registros oficiales de protección civil señalaron que la región figura entre las entidades con mayor número de declaratorias de emergencia por lluvias y ciclones cada año, fenómeno que se agrava en cuencas con menor cobertura vegetal.
Frente a este escenario, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ha insistido en fortalecer programas de restauración y manejo integral en la Reserva de la Biosfera, con la participación activa de ayuntamientos y productores. La conservación del Tacaná se perfila, así como una decisión estratégica que definirá la disponibilidad de agua para las próximas décadas en el Soconusco.











































