Los inconformes denunciaron suspensión de consultas, falta de medicamentos y reembolsos incumplidos
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Luego de una semana de movilizaciones sin respuesta de la Dirección Central de Pemex, jubilados y pensionados de la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD)de Tapachula anunciaron el cierre indefinido de las instalaciones a partir de este lunes. La decisión marcó un punto de quiebre en un conflicto que comenzó como protesta pacífica y que ahora amenaza con impactar el abasto regional de combustibles.
Aunque el reclamo central es la restitución del servicio médico contemplado en su contrato laboral, el trasfondo exhibió una fractura en la atención a extrabajadores con padecimientos crónicos. Los inconformes sostuvieron que consultas, tratamientos y medicamentos dejaron de suministrarse en la región, lo que ha obligado a varios a costear terapias y cirugías con recursos propios bajo promesas de reembolso incumplidas.
De acuerdo con datos oficiales de Pemex, la empresa productiva del Estado cuenta con más de 100 mil jubilados y pensionados en el país, población que depende de esquemas de atención médica derivados del contrato colectivo. A nivel nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que las enfermedades crónicas representaron más del 70 por ciento de las causas de muerte, lo que dimensionó el riesgo para pacientes oncológicos y con padecimientos degenerativos que hoy carecen de cobertura efectiva.
Mientras la deuda estimada con hospitales privados superó los tres millones de pesos y ha provocado la cancelación de servicios externos, la TAD Tapachula mantiene un papel estratégico en la distribución de combustibles en el Soconusco. Según la Secretaría de Energía, México consumió más de 800 mil barriles diarios de gasolinas y diésel, y cualquier interrupción en nodos logísticos impacta cadenas de transporte y comercio fronterizo.
Si se considera que el sector energético aportó alrededor del seis por ciento del Producto Interno Bruto nacional, la protesta adquirió una dimensión económica que trascendió lo laboral. Los jubilados mencionaron que el bloqueo indefinido es el único mecanismo para exigir el cumplimiento de derechos adquiridos.











































