Entre los elementos investigados por las autoridades hay integrantes de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
Con la premisa de que la depuración interna es parte central de su estrategia, más de 300 policías estatales y municipales fueron remitidos a proceso penal durante el primer año del Gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, cifra que el mandatario presentó como muestra de que no existe protección para quienes vulneren la ley. Entre los casos se incluyen integrantes de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, agrupación creada al inicio de la administración como modelo operativo.
Al instruir a la Secretaría Anticorrupción y a la Fiscalía General del Estado abrir investigaciones ante señalamientos de presuntos pagos del crimen organizado a mandos policiales, el Ejecutivo estatal buscó acotar cualquier sospecha de encubrimiento y subrayó que las responsabilidades son individuales. El Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indicó que la comarca dispuso de más de ocho mil elementos en corporaciones estatales y municipales, lo que dimensionó el impacto de los 300 procesos abiertos.
En un contexto nacional marcado por la infiltración criminal en instituciones locales, la administración destacó que la depuración fortalece la estructura de mando y envía un mensaje de disciplina interna. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública colocaron a Chiapas con una tasa de homicidio doloso cercana a 10 por cada 100 mil habitantes en 2023, nivel inferior al promedio nacional que superó los 20 casos.
Si se toma en cuenta la condición fronteriza de la entidad y el tránsito constante hacia Centroamérica, las tareas de seguridad implican desafíos adicionales vinculados a movilidad y vigilancia territorial. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública reportó que más del 60 por ciento de la población adulta en México considera inseguro su entorno, percepción que presiona a las autoridades a mantener controles estrictos dentro de sus propias filas.
En referencia al tema de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, el gobernador afirmó que un escenario de alto impacto en 2024 habría generado reacciones violentas en la entidad, argumento que utilizó para justificar una estrategia preventiva y de contención.











































