May Rosas
“Chiapas en el camino de la paz”
Hay momentos en la vida pública donde uno se puede equivocar, y se tiene que aceptar, y yo, como muchos, tengo que admitir que cuando el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar anunció que Chiapas recuperaría la paz, solté esa sonrisa incrédula que reservamos para las promesas de campaña. Pensé: “Ya veremos, gobernador”. Pues bien, ya vimos. A más de un año de su gestión, el gobernador ha hecho lo que parecía imposible: demostrar que el escepticismo era la postura cómoda, pero equivocada. Hoy Chiapas no solo respira distinto, sino que se ha convertido en ese alumno aventajado al que otros estados voltean a ver para preguntarle: ¿cómo le hiciste?
Y el manual de estrategia acaba de publicarse. Literalmente. “Chiapas en el camino de la paz” no es un libro más para engrosar bibliotecas de las dependencias estatales, es el cuaderno de bitácora de una transformación que parecía sacada de guion de Hollywood. En sus páginas, el gobernador Ramírez Aguilar, junto a su secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño, y el fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, detallan la hoja de ruta que ha devuelto la tranquilidad a regiones enteras.
Porque hay que decirlo con todas sus letras, lo que recibieron era un enfermo en terapia intensiva. Cuando esta administración llegó en diciembre de 2024, la violencia no era una amenaza, era el Gobierno de facto en varias regiones. En la sierra, comunidades enteras vivieron bajo toque de queda impuesto por grupos criminales durante casi dos años. Los centros de salud dejaron de operar por más de 24 meses. Las escuelas permanecieron cerradas más de un año, con instalaciones abandonadas y niños que cambiaron los cuadernos por el miedo. Eso no era ingobernabilidad, eso era un estado secuestrado.
Pero la receta para rescatar al secuestrado no fue más de lo mismo. Aquí viene lo interesante del método Jaguar Negro: mientras otros gobiernos gastan discursos, él metió dos mil millones de pesos en seguridad, sí, pero no para comprar reflectores ni portadas de revista. Esa inversión histórica se tradujo en patrullas nuevas, equipo táctico, drones y hasta helicópteros. Pero también, y esto es clave, en un aumento salarial del 40 por ciento para los policías. Porque resulta que los héroes también necesitan llevar dinero a su casa. Y crearon a la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, un grupo élite que no espera a que las cosas pasen para reaccionar. Los resultados llegaron rápido: en un solo operativo en Villaflores, cayeron ocho integrantes de una célula delictiva que se adjudicaba pertenecer al Cártel Jalisco Nueva Generación. En Mapastepec, cinco detenidos más. En Socoltenango, otros cinco. En un solo día, 25 personas tras las rejas.
Pero ojo, que la estrategia no ha sido solo de gatillo fácil. Aquí hay un componente que los políticos suelen olvidar, es la coordinación. Mientras en otros órdenes de Gobierno las instituciones jalan para distinto lado, en Chiapas firmaron un convenio que pareciera de sentido común, pero que resulta revolucionario: la Fiscalía, la Secretaría de Seguridad y la Auditoría Superior del Estado sentadas en la misma mesa para combatir los delitos de cuello blanco. Porque el crimen organizado no solo vive de cuernos de chivo, también de factureras y desvíos.
La política de Cero Corrupción y Cero Impunidad no es un eslogan para los espectaculares, revistas y anuncios de televisión. Es el piso sobre el que están construyendo esta paz. Y claro, el respaldo federal ha sido fundamental. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, han encontrado en Chiapas un aliado que no solo obedece, sino que propone. Hoy Chiapas es referente nacional, las cifras lo avalan, porque entendió que la seguridad no se construye con ocurrencias e improvisaciones, sino con método y responsabilidad.
Prueba de ello es cómo han enfrentado los delitos más abominables. Hace apenas unos días, cuando se reportó el embarazo de una niña de 11 años en Soyaló, víctima de su propio padrastro, la Fiscalía no solo detuvo al sujeto en tiempo récord, sino que activó de inmediato la coordinación con la Secretaría de Salud para garantizar la atención integral de la menor. En otros tiempos, ese caso habría sido solo una estadística más. Hoy fue un mensaje: aquí nadie se esconde.
El fiscal Llaven Abarca lo resume con una frase que debería incomodar a quienes añoran el todo tiempo pasado fue mejor: “Hoy la gente ya puede transitar en paz”. Parece una obviedad, pero cuando lo dice alguien que ha debido escoltar el regreso de la normalidad a pueblos donde la normalidad era el secuestro, la frase adquiere otro peso. Lo más notable de todo este proceso es que ha ocurrido sin estridencias. Eduardo Ramírez no es de esos gobernantes que necesitan aparecer en cada operativo para que la cámara los bendiga. Su estilo es más de estrategia, de dejar hacer a los que saben, pero con la lupa puesta en cada detalle.
Por eso, cuando ahora vemos a las familias disfrutando la Caravana Navideña, el Nascar, la Carrera Panamericana, la copa Roshfrans, vemos un Chiapas convertido en lo que siempre debió ser, un espacio seguro, ahí entendemos que la paz no es un concepto abstracto. Es poder salir a la calle sin revisar el espejo retrovisor cada cinco segundos. Claro que falta. Nadie canta victoria antes de tiempo. Pero cuando el gobernador, su secretario y el fiscal publican un libro compartiendo su experiencia, no lo hacen para autovalidarse. Lo hacen porque saben que la paz, para ser sostenible, necesita contarse, documentarse, evaluarse y sobre todo, aprenderse y multiplicarse.
Chiapas dejó de ser la nota roja nacional; ahora es la nota de lo que sí se puede cuando hay voluntad, presupuesto bien gastado y, sobre todo, cero tolerancia con la impunidad. Habrá que leer ese libro con atención. Porque si algo nos ha enseñado este rincón del país es que, contra todos los pronósticos, la paz sí es posible. Y a veces, solo a veces, da gusto equivocarse.
Gracias querido lector, con gusto recibo comentarios, NOS LEEMOS EN LA PRÓXIMA…




















































