España no será “cómplice” de la guerra por miedo a represalias, dijo el presidente
PORTAVOZ/AGENCIAS
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que España no será “cómplice de algo malo para el mundo” como es la guerra en Irán “solo por el miedo a las represalias de alguno”.
Sánchez hizo esta advertencia en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa ante la situación provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las amenazas a España del presidente estadounidense, Donald Trump, por su posición ante este conflicto.
Tras expresar la solidaridad de España con los países atacados por Irán, Sánchez subrayó que nadie sabe con certeza qué pasará a partir de ahora y que ni siquiera están claros los objetivos de Estados Unidos e Israel, pero reconoció que hay que estar preparados ante la posibilidad de que sea una guerra larga, con numerosas bajas y con consecuencias económicas graves.
Pedro Sánchez, resumió la posición del Ejecutivo español “en cuatro palabras”: “No a la guerra”, el lema que se popularizó con la guerra de Irak de 2003.
Se refirió en concreto a aquel conflicto “que en teoría se dijo entonces se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global” pero que, ha advertido, “produjo el efecto contrario”, con un aumento del terrorismo yihadista, crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental e incremento de los precios de la energía y del coste de la vida.
“Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces: un mundo más inseguro”, sentenció en su declaración institucional sin preguntas desde el Palacio de la Moncloa para explicar la situación generada por la escalada bélica a raíz de los bombardeos de EE. UU. e Israel sobre Irán.











































