Con este lanzamiento, amplía su lenguaje musical sin perder identidad, alcanzando ya más de un millón de reproducciones
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Hay artistas que prefieren repetir la fórmula que los hizo grandes, pero Sir Speedy decidió incomodarse y apostar por un nuevo lenguaje en “Ahogando Penas”, un sencillo que lo coloca en territorio inesperado sin perder identidad. El tema, que ya superó el millón de reproducciones es una declaración de evolución.
La canción nació en Guadalajara, en un momento de búsqueda personal y profesional que lo llevó a mirar hacia el regional mexicano con respeto y curiosidad. El resultado es una historia directa sobre el desamor y la necesidad de sanar, contada desde una voz más madura que entiende que la vulnerabilidad también puede ser fortaleza.
Lejos de la euforia que caracterizó parte de su trayectoria, Speedy apostó por una interpretación más consciente, entendiendo que la fuerza de una canción también puede estar en lo que no se grita. “Ahogando Penas” se sostiene en la emoción directa, en frases que no adornan el dolor, lo asumen.
El videoclip acompaña esa intención con una narrativa visual que conecta la identidad mexicana con el sentimiento de la canción, integrando símbolos culturales sin exageraciones. La estética no compite con la música, la respalda y amplifica su mensaje.
Después de haber marcado la era dorada del género con himnos como “Siéntelo” y de ser reconocido por Rolling Stone entre las 100 mejores canciones de reggaetón de todos los tiempos, Speedy entendió que su legado no depende de la nostalgia. “Ahogando Penas” lo mostró como un artista que prefiere arriesgar su zona de confort antes que repetirse, consolidándose como un puente real entre generaciones y sonidos.
Retomar tu carrera, los medios, entrevistas y eventos con esta nueva canción, ¿cómo ha sido para ti todo este regreso? “Ha sido muy interesante, porque retomamos la carrera después de un tiempo de pausa, y con ‘Ahogando Penas’ siento que todo toma sentido de nuevo. Volver al estudio, a los ensayos y al flujo de trabajo me permitió reencontrarme con la música, redescubrir la emoción de interpretar en vivo y reconectar con el público, no solo con la base de fans que ya me conoce, sino también con la nueva generación que está descubriendo mi música. Este regreso ha sido un proceso de aprendizaje constante, de experimentación y de asumir riesgos, algo que necesitaba para seguir creciendo como artista”, respondió.
“Ahogando Penas” es parte de tu próximo álbum “Temporada Naranja”. ¿Qué nos puedes contar del concepto general del proyecto y cómo se relaciona esta canción? “El álbum tiene un enfoque muy mexicano, cada canción refleja mi respeto y cariño por el público y por la cultura del país. Con ‘Ahogando Penas’ quisimos explorar sonidos distintos al reggaetón y al mismo tiempo mantener mi esencia romántica y narrativa. Todo el proyecto se pensó para que la música y los visuales fueran coherentes, mostrando no solo la canción, sino la historia detrás de cada momento, conectando la interpretación con la cultura y la historia de México. Es un trabajo que busca emocionar y sorprender, integrando elementos tradicionales y contemporáneos, y que se sienta auténtico tanto para quienes me conocen desde hace años como para los nuevos oyentes”, mencionó.
¿Qué te llevó a explorar el regional mexicano y cómo fue adaptar tu voz a este género? “Siempre me ha interesado experimentar con estilos distintos, y el regional mexicano es un género que me ha llamado la atención desde hace tiempo. Adaptar mi voz fue un reto enorme, porque la forma de interpretar, la cadencia y la emoción son distintas al reggaetón. Tuvimos que ensayar mucho, grabar varias veces y perfeccionar cada frase para que se sintiera natural y auténtica. Aprendí a interpretar las emociones de manera diferente, a cuidar cada matiz y a conectar la voz con la historia que la canción quería contar. Fue un proceso de aprendizaje que me permitió evolucionar y también me enseñó técnicas que puedo incorporar en otros géneros”, contestó.
¿Qué desafíos enfrentaste al tomar esta decisión y cómo lo abordaste como artista con más de dos décadas de carrera? “El desafío principal fue encontrar un equilibrio entre mantener mi identidad y ser auténtico en un género nuevo. Con mi experiencia en la industria sabía que no se trataba solo de cantar, sino de transmitir emoción y conectar con el público de manera honesta. Por eso viajamos a Guadalajara, trabajamos directamente con expertos y nos aseguramos de que cada detalle sonara auténtico, desde la interpretación hasta la producción. Fue un ejercicio de paciencia, dedicación y aprendizaje que me permitió redescubrir mi creatividad y valorar aún más el proceso de hacer música”, detalló.
¿Qué aprendizaje personal te llevas de esta transición y cómo impactó tu carrera? “Aprendí que siempre hay espacio para evolucionar y que la creatividad no tiene límites. Me di cuenta de que puedo sorprenderme a mí mismo, explorar nuevos sonidos y emociones, y que el público está dispuesto a seguirme en ese camino. Esta experiencia también me permitió reconectar con la pasión por el estudio y la producción musical, recordar por qué amo la música y cómo puedo usarla para transmitir emociones de manera más profunda. Me ha dado nuevas herramientas, una visión más amplia y la confianza de que puedo seguir creciendo en cualquier género que elija explorar”, aseguró.
El video de “Ahogando Penas” es muy particular y conecta con la cultura mexicana, ¿cómo surgió la idea y qué querías transmitir con él? “La idea surgió de la necesidad de llevar la canción a un nivel más profundo, de hacer que la historia de amor y desamor se conectara con elementos culturales e históricos de México. Queríamos que el video no fuera solo entretenimiento, sino también un homenaje a la cultura, a los colores, a los escenarios icónicos. La narrativa combina distintos tiempos y espacios para mostrar cómo la música puede contar historias universales de manera visual, haciendo que la canción y el video formen un conjunto emocional y significativo para quienes lo ven”, afirmó.
¿Cómo recibieron los fans este cambio de sonido y estilo? “La respuesta ha sido increíble. La gente ha conectado con la autenticidad, con la emoción y con la historia que cuenta la canción. Tanto los fans antiguos como los nuevos han recibido el sencillo con entusiasmo, y eso me demuestra que valió la pena arriesgarme, explorar y crear algo distinto. Es un proceso que me confirmó que puedo evolucionar sin perder mi identidad y que el público está abierto a nuevas propuestas cuando se hacen con respeto y dedicación”, explicó.
En cuanto a la producción del álbum y las colaboraciones, ¿cómo manejaste la integración de diferentes estilos y voces? “Cada canción se trabajó con mucho cuidado y cariño, respetando la esencia de los géneros y las voces de los colaboradores. Buscamos que cada tema tuviera su propio espacio, su propia identidad, y al mismo tiempo, que todo el álbum tuviera coherencia. Fue un trabajo de equipo intenso, donde cada detalle fue revisado hasta sentir que reflejaba autenticidad y emoción”, destacó.
¿Qué importancia tiene para ti mantener la relación con el público mexicano en este proyecto? “Es fundamental, porque es un público que valora la autenticidad y que me ha apoyado desde hace años. Este proyecto es una forma de agradecerles, de mostrar respeto por su cultura y de demostrar que entiendo lo que significa conectar con ellos a través de la música, no solo con canciones, sino con historias, emociones y experiencias que resuenen con su identidad”, puntualizó.
Mirando hacia el futuro, ¿qué planes tienes después de este lanzamiento? “Vamos a continuar con ‘Temporada Naranja’ y ya tenemos otro proyecto en marcha. Planeamos explorar más géneros, regresar al reggaetón más callejero y mantener esta evolución musical, siempre buscando conectar con fans de distintas generaciones y mantener la creatividad viva. Hay mucha música por venir y queremos seguir sorprendiendo y emocionando”, sostuvo.
¿Cómo crees que esta etapa influirá en tu legado como artista? “Creo que muestra que la música no tiene límites y que siempre hay espacio para evolucionar. Es un recordatorio de que puedo explorar, aprender y sorprender, y que el público aprecia la autenticidad. Esto refuerza la idea de que la música es un puente entre generaciones, estilos y culturas, y que un artista puede reinventarse sin perder su esencia”, añadió.
¿Qué parte de tu esencia como artista quedó atrás y cuál renació después de este proyecto? “Quedó atrás un Speedy más enfocado solo en reggaetón, y renació uno más versátil, con ganas de aprender, de experimentar y de conectar con distintos públicos. Este proyecto me devolvió la pasión por el estudio, la interpretación y la creatividad, me permitió enamorarme de la música nuevamente y descubrir facetas de mi voz y estilo que no había explorado antes”, finalizó.












































